En algunos sectores se evidencia su falta en largos pasajes. TiempoSur realizó una recorrida por el barrio Fátima para comprobar el estado de las veredas.
Es conocido que muchas veredas de los barrios de Río Gallegos se encuentran en mal estado. La falta de baldosas es evidente en muchas, y en otras prácticamente no existe la vereda y sólo se observan piedras acumuladas o fundidas en cemento que ya tienen mucho tiempo.
TiempoSur realizó una recorrida por el barrio Fátima para comprobar el estado de sus veredas y pudo evidenciar que en muchas de ellas no existe la baldosa y únicamente se improvisa cemento solo, o con piedras, para que se pueda circular.
En algunas zonas se observó que son muchos metros en los cuales existen solamente estos elementos, es decir piedra y cemento como vereda. No obstante también están los vecinos que las han construido con baldosas y que generan buena vista en sus viviendas y que contrastan con las otras que no lo hicieron. Estos sólo poseen una acumulación de piedras en el frente de sus viviendas o una capa desgastada de cemento con piedras que torna muy dificultoso el poder caminar. La colocación de las veredas con sus respectivas baldosas posibilita que exista una mayor fluidez del agua cuando llueve y que no se acumulen residuos y restos de basura por la acción del viento, como sucede en aquellas veredas que sólo tienen piedras y maleza. La falta de baldosas también dificulta el poder caminar en buenas condiciones ya que las piedras no permiten una buena circulación y generalmente presionan mucho sobre el calzado produciéndole un mayor desgaste.
Un vecino del barrio consultado por TiempoSur dijo que “el estado en general de las veredas del barrio es malo, ya que es evidente que no hay veredas en muchos frentes de viviendas y menos aún la existencia de baldosas o materiales que hagan de una buena nivelación”. Los vecinos que tienen sus veredas en sus viviendas cambian en gran medida la imagen del frente de éstas y contribuyen al mejoramiento de la vía pública. También tienen una buena entrada y salida de su hogar, lo que le permite circular de mejor forma.
No obstante, la falta de veredas no sólo tiene que ver con el vecino particular sino también con el Estado. En una nota publicada por TiempoSur el 24/02/2016 se reflejó que muchos edificios públicos también carecen de sus respectivas veredas. El aporte en la reparación de estas tiene que ver con contribuir en el mejoramiento del estado de la vía pública, además de mejorar las condiciones de la vivienda del propietario. Ante ello, los vecinos que han construido sus veredas las mantienen en buen estado pero son muchos los frentes de viviendas que no tienen veredas y la tarea para su construcción es mucha ya que grandes zonas del barrio se encuentran sólo improvisadas con cemento y piedras.
En el barrio Fátima se observó largos pasajes de falta de veredas, pero esto no es solamente característico de este sector, sino que también puede corresponder a cualquier otro de la ciudad.
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