Gimnasia y Estudiantes empataron 1 a 1. Los goles llegaron a través del punto penal a través de Luchas Licht y Guido Carrillo. El domingo juegan la revancha otra vez en esta ciudad.
El calor y la emoción de las tribunas, con populares colmadas, rápidamente se trasladaron al campo de juego, donde se vivieron unos diez primeros minutos muy eléctricos. Dentro de ese marco, con dos equipos que apostaron a sistemas similares (4-4-2), Gimnasia fue más práctico y logró ponerse rápidamente en ventaja. Pudo hacerlo al minuto, cuando un centro de Gastón Díaz desde la derecha fue conectado por Matías García ingresando por detrás, aunque su cabezazo se fue por encima del travesaño. Apenas sesenta segundos después, mientras que todo Estudiantes reclamó penal por una supuesta mano de Barsottini, Gimnasia elaboró una ráplica letal. Trasladó de un campo a otro Mussis, cedió para Erik Correa y el colombiano le dio desde la puerta del área fuerte con derecha; Rulli no pudo controlar el envío, dio rebote y terminó derribando a un Facundo Pereyra que se aprestaba a definir. Maglio ahora sí cobró el penal y Lucas Licht, con un zurzado bajo que sacó de la foto al arquero de Estudiantes, puso el 1 a 0 parcial.
A partir de entonces Estudiantes se reiteró en las imprecisiones y con un equipo por momentos demasiado largo sufrió algún sofocón de un rival agazapado. De hecho la única situación clara que generó el "pincharrata" en la primera etapa recién se dio a los 32', cuando Gil Romero capturó un rechazo corto a metros de la medialuna y sacó un derechazo bajo y esquinado que generó una gran respuesta de Monetti.
Así como Gimnasia había sido oportuno en el arranque del partido, ni bien reiniciado el juego Estudiantes se encontró con la posibilidad de igualar. Fue al minuto, cuando tras un tiro de esquina desde la derecha, Desábato ganó de cabeza, Barsottini la tocó con la mano y Maglio cobró el penal. A los 2' Guido Carrillo desde los doce pasos ejecutó con derecha y al palo izquierdo de un Monetti que fue hacia el otro sector. Uno a uno.
Pareció que el equipo de Pellegrini entonado por la conquista podía sacar aún mayor rédito que ese buen pasaje. Sin embargo, si bien manejó la pelota y llevó al campo rival en los siguientes minutos, no fue profundo y su dominio se fue diluyendo.
Las imprecisiones volvieron a dominar la escena, el partido se hizo muy friccionado y las ocasiones de gol frente a los arcos prácticamente desaparecieron.
No obstante Estudiantes, en medio de un borbollón en el área adversaria, tuvo una oportunidad inmejorable a los 35', cuando Gil Romero capturó un rebote a la altura del punto penal, le dio con derecha y reventó la base del poste.
Y Gimnasia, por su parte, llegó sobre los 42'. Matías García estuvo cerca de aprovechar un error de la defensa rival en la salida pero fue atorado justo por la atenta salida de Rulli.
Al cabo, Estudiantes y Gimnasia ofrecieron un clásico con más emociones fuera que dentro de la cancha, igualaron 1 a 1 y dejaron la definición de la Copa Amistad abierta para el próximo domingo, cuando otra vez en esta ciudad vuelvan a verse las caras.
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