“Hay mucha coima, manejos corruptos y jueces pedófilos”

“Hay mucha coima, manejos corruptos y jueces pedófilos”

Martha Pelloni es un emblema de la lucha contra la impunidad luego del caso Soledad Morales. Quiere formar en Mendoza una red para integrar los foros sociales de Infancia Robada

Las marchas de silencio para esclarecer el crimen de María Soledad Morales (17) en Catamarca, a principio de los ’90, en pleno apogeo del gobierno menemista, convirtieron a la hermana Martha Pelloni en un símbolo de la lucha contra la impunidad.

A 25 años de aquellos hechos, la monja de las carmelitas misioneras  continúa su lucha. Ahora contra los  delitos de trata, de explotación sexual, narcotráfico y violencia de género. Prédica que canaliza, en gran medida, a través de la red Infancia Robada conformada por 35 foros sociales de distintas provincias.

Entusiasmada por sumar alguna organización social mendocina a  la red para prevenir estos delitos aberrantes, la religiosa espera llegar a Mendoza en poco tiempo.

En esta entrevista, hace responsable al Estado por la falta de cumplimiento de las leyes de protección a los menores víctimas de abuso sexual, señala la proliferación de casos donde los pequeños son iniciados en la prostitución y revela la relación entre drogas, esoterismo y orgías.

–¿Todo lo que está preparado desde el Estado está bien estructurado para atender a las víctimas de abuso?

–No hay decisión política para cubrir las necesidades de asistencia y  contención de las víctimas de abusos,  porque lo primero que hay que hacer es lograr la exclusión del agresor, porque en general esto sucede dentro del ámbito de la familia. No hay lugares adónde ir. Hay contención de asistencia en el momento, a nivel judicial, en la parte forense, que da el diagnóstico de si hubo abuso para la parte penal. Pero hay coimas, mucho manejo corrupto porque hay jueces pedófilos. Si se hace la denuncia, la policía no corre o corre mal, o se la coimea, ésa es la realidad que vivimos. Tenemos casos en que soy yo la que socializa el problema y termino yo enjuiciada porque la Justicia sobresee a los acusados por falta de pruebas, o porque no hubo violación. Las leyes son mal entendidas, porque un abuso no sólo es la penetración para que sea violación, también existe la violación de la dignidad humana.

–¿Es difícil constituir pruebas en un caso de abuso?

–Los niños tienen que ser escuchados una sola vez y en cámara Gesell,  y eso no siempre se hace así porque no tienen esa herramienta o porque va rodando de oficina en oficina, si la denuncia se hizo en la policía, lo escuchan allí. Va a la Justicia y si le toca un buen juez llegará a la cámara Gesell, pero mientras tanto ese chico ya paseó por varios lugares, es una barbaridad.

El otro problema es la interpretación de lo que dicen los chicos. Persisten en no querer cumplir con lo que dice la Ley de Protección de Derechos del Niño, donde todo tocamiento, abuso verbal, o hacerlos ver pornografía, aunque no exista penetración, es una violación.

–¿Falta más compromiso de instituciones como la escuela o los medios de comunicación?

–Sí, sin dudas; por eso desde la Red queremos que se inviten a todas las fuerzas vivas, universidades, maestros, escuelas, médicos, directores de hospitales, jueces, gendarmería, bomberos, vecinos, medios, iglesias de todas las religiones, que no quede nadie afuera, para que se sensibilicen con la problemática y se comprometan a tomar las cosas en serio.

–¿Faltan condenas en la Justicia?

–¡Por supuesto que sí! Pero además, para que existan las condenas tiene que haber un trabajo serio, que permita escuchar a la persona violada, sea niño o adulto; sobre todo porque del abuso a la prostitución hay un paso mínimo. Acabo de llegar ahora de un comedor donde hay una mamá y sus hijas pequeñitas a las que inició en la prostitución y están abusadas desde el hogar.

–¿En este caso hay un componente de pobreza, que torna aceptable lo que pasó en la familia?

–Son víctimas de su propia historia, y de eso son los responsables los gobiernos, el Estado en su totalidad, donde no hay políticas públicas para que los trabajadores sociales hagan informes socioambientales más completos sobre qué tipo de pobreza tiene la gente, porque no sólo se trata de una pobreza material.

–¿Por qué en Mendoza no hay organizaciones integradas a la Red?

–Somos dos personas dentro de la Red que no cobramos para dar capacitación. Y sería muy lindo poder integrar a abogados y psicólogos, para hacer equipos  interdisciplinarios con varios  voluntarios que puedan donar horas de trabajo. De esta forma se pueden  mejorar las instituciones. Porque al haber organizaciones sociales que se preocupen por esto, el Estado abrirá los ojos y se dará cuenta de que tiene que mejorar las estructuras. No es que no las tenga, están, pero  deben ser más eficientes.

Fue una sorpresa escuchar a Habiján, del Epaasi de Mendoza, y saber que están muy preocupados por estos temas y están deseosos de hacer algo en común. Ustedes, los medios,  también deben funcionar como multiplicadores y ayudar a conformar los foros. Yo quiero mucho a Mendoza, sería un lujo para mí poder ir a esa provincia; viví  diez años allá, primero estudié en San Rafael, fui maestra y rectora de las hermanas carmelitas.

–¿Qué relación hay entre el narcotráfico, la trata, las drogas y el abuso sexual?

–Y… bueno, en todos estos casos hay mucha pobreza, no sólo material sino también moral, entre los más humildes y los de clase media alta, la prostitución vip. Tenemos una ex alumna del colegio nuestro que vive en Italia. Es profesional y cada tanto viene a buscar chicas para reclutarlas, las lleva para promoverlas para la explotación sexual con todo el verso de que serán modelos y de que la belleza del cuerpo pueda explotarse de otra manera.

–¿Nadie desde la Justicia ve esto?

-No se quiere ver, no se quiere hablar de esto. Todos conocen los nombres de los prostíbulos, todos saben que se cambia el nombre de la actividad, ya no se llamarán wiskerías, sino departamentos de alquiler, ofrecen masajes terapéuticos, por ejemplo, se disimula de forma más sofisticada la prostitución.

Hay un relajamiento del cuidado de las fronteras, y todo esto se mezcla con la degeneración que traen las adiciones, las que derivan en orgías macabras, en grupos umbandas, kimbandas, mezclan lo esotérico, lo sexual con las drogas. En definitiva falta compromiso de toda la comunidad, por eso damos capacitaciones gratuitas, para sensibilizar sobre la trata, la explotación comercial, la violencia de género y el turismo sexual infantil, la pornografía, la pedofilia y las drogas.

–¿Hay más víctimas o los casos son más visibles?

–Ambas. Hay más visibilización,  pero ahora el comercio hace que aumente el número de casos de trata y el reclutamiento para explotación sexual.

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