En las principales calles céntricas de Comodoro Rivadavia se desarrollaron ayer distintas tareas de limpieza del barro acumulado en la calzada mientras los camiones "chupa" no pararon de desagotar agua en otros sectores muy castigados por el alud del miércoles.
Tras el temporal del miércoles por la noche, decenas de equipos viales, cuadrillas de trabajadores y voluntarios cumplen con diversas tareas para recomponer el panorama en Comodoro Rivadavia. Así, ayer durante mañana y tarde, empleados municipales estuvieron abocados a la limpieza de las principales arterias del sector céntrico.
A partir de las 8, el personal municipal comenzó a juntar en pequeños montículos el barro acumulado en las distintas calles del centro, para que luego sea juntado por una máquina denominada minipala. Con el correr de las horas desde Huergo y Francia hasta la costanera, la fisonomía de las calles céntricas fue tomando otro aspecto. El ingreso al centro por Sarmiento, permaneció cortado hasta la tarde debido a la considerable cantidad de arcilla sobre el asfalto, que bajó desde el cerro Chenque la noche del temporal.
Las máquinas viales tuvieron un arduo trabajo mientras los automovilistas que procedían de la zona norte debieron utilizar el ingreso por calle Güemes.
En el radio del centro también las tareas se abocaron a desagotar el subsuelo de la Clínica Oftalmológica situada sobre Mitre 827. En el edificio, un camión ultra alto vacío –más conocido como chupa- extrajo alrededor de 42 metros de barro, ya que los equipos de la clínica llevaban cuatro días sin poder ser utilizados.
SOLIDARIDAD ENTRE VECINOS
En el barrio Santa Lucía de Kilómetro 3, ayer por la tarde gran parte de los vecinos se encontraba pala en mano sacando barro del interior de sus patios y casas.
Uno de ellos, Damián, comentó: "ya estamos a domingo y todavía seguimos trabajando, no queda otra. Se llenó de hongos adentro el piso, está todo húmedo debajo de la cerámica y las piezas. Perdí mi coche, los muebles y hasta ahora no se acercó nadie ni una visitadora social", se quejó.
Otro vecino con la pala en la mano era Julio y trabajaba en la vivienda de su hijo que está de viaje. También perdió casi toda las pertenencias. "Decí que no estaba mi familia sino no hubiesen salido. Cómo sería que la heladera andaba nadando", graficó.
En tanto Claudia, fue la más perjudicada por el temporal. "Es imposible de poder habitar y se salvó que en la casa no se nos cayó el techo, por las paredes de alrededor.
Alcanzamos a salir por la ventana del costado y el agua ya la teníamos más de la cintura, estábamos los cinco (ella, su marido y los tres hijos) que recién habíamos llegado a la casa. Ni siquiera pude sacar el auto porque se lo llevó a dos cuadras y media. Los chicos gritaban, era todo un descontrol. Jamás en mi vida vi algo así, las olas castigaban en la pared y entraban", narró la angustiada mujer.
Reclaman por la presencia de petróleo en alcantarilla
Vecinos del barrio Isidro Quiroga reclamaron la presencia de Defensa Civil y la Sociedad Cooperativa Popular Limitada, tras detectar que por una de alcantarilla ubicada en Francisco Behr y Vahamonde corre agua con petróleo. En el lugar los vecinos comentaron que con frecuencia se desborda aunque es la primera vez que detectan combustibles en la misma.
Una vez en el lugar personal de Defensa Civil sacó fotos y pediría la intervención del área de Medio Ambiente ante la presencia del combustible. Más tarde llegó hasta allí personal de la SCPL que procedió a destapar la alcantarilla y conseguir la circulación del fluido que comenzaba a correr por las calles del barrio.
La inundación de las cloacas ha sido un problema permanente incluso antes de la lluvia, sin embargo desde el jueves el problema persiste en diferentes sectores. Ayer se pudo detectar dos lugares que afectaban la circulación de vehículos: en avenida Rivadavia al 2000 y al 3300.

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