El titular de la CGT, Hugo Moyano, advirtió ayer que “no aceptará ningún pacto o acuerdo salarial que realice” la central obrera oficialista, volvió a reclamar modificar el impuesto a las ganancias y aumentar las jubilaciones, y expresó su preocupación por “el horizonte de conflictividad que se vislumbra y la alteración de la paz social en el país”.
El dirigente camionero encabezó ayer la reunión del comité central confederal de la CGT opositora, que aprobó un documento en el que, entre otros puntos, pidió modificar el impuesto a las Ganancias, retomar el carácter universal de las asignaciones familiares, subir las jubilaciones y convocar en forma “amplia y plural” a la marcha del 19 de diciembre a la Plaza de Mayo.
Además, reclamó “la inmediata devolución de fondos de los obras sociales sindicales retenidas indebidamente” y “la eliminación del trabajo precario”.
En el documento Sin el movimiento obrero no hay un modelo nacional y popular, la CGT de Moyano recordó que “en septiembre de 2011, el Gobierno nacional interrumpió unilateralmente el diálogo”, y a partir de allí “los reclamos quedaron postergados”.
“Extrañamente, un modelo que se pretende nacional y popular comenzó un inesperado viraje hacia medidas de signo conservador, en las propias antípodas de los objetivos declamados desde los estrados de funcionarios nacionales”, afirmó la central obrera opositora. En esa misma línea, acusó al Gobierno de Cristina Fernández de ensayar “una historia oficial que aspira a consagrar a este Gobierno como la etapa fundacional del país”.
Participaron del cónclave 67 delegados habilitados que les dieron la bienvenida a varias organizaciones que se integraron a la CGT moyanista, como petroleros del Chubut, Luz y Fuerza de Córdoba y la Foecyt de los telefónicos.


Comentá la nota