Moyano aprieta primera y a los intendentes

Con el gremio de los Municipales en su poder, el cegestista apura a los intendentes con un plus para los enrolados en el sindicato. La nueva conducción encabezada por Oscar Ruggiero iniciará su gestión con un planteo formal al Ejecutivo provincial para que respalde el pago de un plus salarial de 500 pesos para los trabajadores del sector. Un nuevo round entre el Camionero y los Caciques
A pocas horas de haber desplazado al diputado nacional, Alfredo Atanasof, de la Federación de Sindicatos de Municipales bonaerenses, el camionero Hugo Moyano comienza la presión para colmar o poblar el vacío gestado por los intendentes.

Si bien, la conducción legal está sustentada por el secretario general electo, Oscar Ruggiero, el poder material lo sostiene el titular de la CGT, quien en su primea incursión reclamará en breve un plus de $500 para el sector.

El flamante de la Federación, se reunirá con el el jefe de gabinete bonaerense, Alberto Pérez, y el ministro de Trabajo bonaerense, Oscar Cuartango, para exigirle que el pago extra de 500 pesos que la presidenta Cristina Kirchner anunció para los jubilados nacionales, se haga de extensivo, también, a los trabajadores municipales bonaerenses; hundiendo directamente el puñal en el seno de los Caciques hoy cruzados con Moyano y cualquier forma del moyanismo.

Los municipales, y su respaldo gremial, esperan que la Provincia emita un gesto de apoyo y acceda al pedido, básicamente de cara a los jefes comunales bonaerenses que son, en definitiva, quienes deberían abonar esa bonificación a los más de 120 mil trabajadores municipales que tiene la provincia de Buenos Aires.

Pero además, los representantes de municipales expresarán un abierto respaldo a los proyectos de ley impulsados por el diputado oficialista también del sector sindical y hombre de Moyano en la Legislatura, Jorge Mancini, que propone la apertura de una instancia de negociación salarial paritaria (que hoy sólo existe de manera informal y en algunas comunas) y otro para modificar el estatuto de los municipales, reglamentando, entre otros aspectos, la modalidad de ingreso y las condiciones de contratación para el sector.

En tanto, el secretario general del sindicato desestimó que con esta iniciativa se esté buscando abrir un frente de conflicto con los intendentes provinciales, algunos de los cuales mantienen un soterrado enfrentamiento político con Moyano, agudizado desde el desembarco del camionero al frente del PJ bonaerense.

Sin embargo, es cantado que de lograrse el aumento, el “premio” significará un nuevo round entre Moyano y los intendentes, que no lo reconocen como el presidente del Partido Justicialista provincial, y que además pulsean por el manejo de la recolección de residuos en el Conurbano, donde el Camionero tiene incidencia directa, un negocio de ganancias siderales.

Los jefes comunales no quieren saber nada con Moyano en su territorio, no desean su figura en la cancha bonaerense ni intentando comandar los destinos del PJ, al considerarlo ajeno al movimiento y hasta algunos se animan por lo bajo a calificarlo de “usurpador”.

El temor a la avanzada gremial ya se ha convertido en una jugada clara: los intendentes saben que la única presión política que puede ejercer el cegetista es con los sindicatos, y ésta no va a comporta una excepción.

El mito ese que asegura que el Camionero “te paraliza el Conurbano en 45 minutos” ronda por los distritos y pesa en la cabeza de los conductores. Es más, una aprobación del aumento para los municipales gestará inevitablemente un escenario de irritación contra la misma gestión provincial, un vínculo que se explicita sólido pero que ante cada decisión política que involucra a los que jefes municipales, parece deshilachar la conexión presente y hacia 2011, marcando un antes y un después en la relación con el gobernador.

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