La movilización de estatales y desocupados acabó con un violento desalojo policial

La movilización de estatales y desocupados acabó con un violento desalojo policial
Los gremios estatales de la provincia y sectores de desocupados intentaron manifestarse durante la mañana de este miércoles para hacer sentir al gobierno la disconformidad por la falta de respuesta en materia salarial y de atención a reclamos de desocupados.
Fue tal la magnitud del operativo que los efectivos de la policía chaqueña casi alcanzaban el mismo número de manifestantes, por lo que nada hacía prever un desborde por parte de los sectores gremiales y sociales, quienes a priori solamente iban a realizar un acto, seguramente con los tradicionales encendidos discursos contra el gobierno.

Pero nada de lo que tenían programado pudo pasar, porque los primeros en intentar tomar posición, entre ellos el secretario general de UPCP José Niz, fueron echados a bastonazos y en medio de una nube blanca arrojada por los efectivos hacia este pequeño grupo, dado que el grueso de la columna todavía se encontraba circulando por el interior de la plaza 25 de Mayo, a raíz de que la policía les había cortado el paso en la calle Julio A. Roca, para impedir que lleguen a las inmediaciones del edificio gubernamental.

Los manifestantes de UPCP y grupos de desocupados respondieron con palos y piedras.La gran columna de policías que estaba a lo largo de la plaza central y avanzó hacia los manifestantes.Momentos en que se aleja José Niz, a pocos segundos de haber sido desalojado por la fuerza de la vereda de la Casa de las Culturas.Desolación de una persona que encontró su auto destrozado por el impacto de cascotes arrojados en medio de la batalla campal que se repartió por las inmediaciones de Casa de Gobierno.Imagen de las piernas de una de las manifestantes alcanzadas por las postas de goma.

De esta manera estaba claro que la orden era evitar la manifestación y el acto en ese lugar, y para ello los efectivos utilizaron sus bastones, gases y disparos de postas de goma, los que desataron un caos generalizado y corridas para todas direcciones.

Con los manifestantes diseminados por toda la plaza, el operativo siguió avanzando, lo que provocó la reacción de los diversos grupos de movimientos sociales quienes fueron los que pudieron frenar por algunos minutos cada arremetida policial, mientras las columnas de estatales se alejaban o buscaban escudarse donde podían para escaparle a las postas de goma y los gases lacrimógenos que fueron arrojados en numerosas tandas.

El desalojo

El operativo montado por la policía desde muy temprano tuvo como primer objetivo contener a las distintas columnas que iban a intentar a las 11 confluir en un acto contra el gobierno. Una vez que evitaron puedan acercarse hacia el edificio gubernamental, llamó la atención que utilicen la fuerza para desalojar una marcha que hasta ese momento había sido pacífica.

Sin dudas el estruendo que producían las armas accionándose provocó que la gente saliera corriendo, los comerciantes cierren las puertas de los locales y todo aquel que pudo se resguardó de las postas de goma y gases que arrojaba la policía, como también de las piedras y todo tipo de objeto contundente que provenía de los manifestantes.

En 35 minutos, los efectivos hicieron retroceder al grueso de los manifestantes casi 400 metros del lugar original de reunión y después de ello cada agrupación al ver que la policía no avanzaba más quedó un breve tiempo más antes de retirarse totalmente.

Las calles sin tránsito mostraban el panorama de lo que fue el enfrentamiento, con numerosos cartuchos verdes de las postas utilizadas y al mismo tiempo los rastros de cascotes que habían arrojado los manifestantes.

Autos destrozados

Cuando la situación se calmó, y la gente volvió a salir de los lugares donde se habían refugiado, el clima continuaba siendo tenso, y el comentario común era saber por qué el desalojo de la policía se había extendido tantas cuadras, y que a su paso dejó destrozos materiales especialmente en autos y motos de gente que trabaja en la zona. Uno de esos casos fue el de un joven trabajador quien no podía entender al ver su vehículo con la luneta totalmente agujereada por las piedras que tenían como destino a la policía.

Varios lesionados

Durante los primeros instantes se pudo constatar que había varias personas heridas por impactos de postas de goma, algunas de ellas debieron ser asistidas y llevadas al hospital Perrando, sin embargo muchos solamente mostraron las marcas denunciando la “represión policial”.

Hacia la tarde, en el Hospital Perrando se hablaba de solamente dos manifestantes atendidos en ese nosocomio por impactos de perdigones de goma, que recibieron curaciones y luego fueron dados de alta, algo que sugería que otras personas habían acudido a otros servicios o decidieron atenderse por su cuenta en sus domicilios.

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