Si bien el municipio focaliza su atención en el uso de casco, los operativos de tránsito revelan que una importante cantidad de motociclistas incumple con múltiples exigencias legales para circular. De 1.785 motos que la comuna mantiene retenidas, hay 1.099 que no tienen patente.
Así lo demuestra por ejemplo, el hecho de que la mayor parte de las motos que permanecen secuestradas bajo custodia del municipio no posean patente.
Según un informe publicado en la página web de la Municipalidad, en la actualidad existen retenidas 1.785 motos, las cuales hasta el momento, no fueron reclamadas por sus dueños.
A través de un análisis de ese listado realizado por LA CAPITAL, se pudo establecer que 686 unidades no están identificadas por su dominio. Esta cifra representa un 61,8% del total.
Un mar de motos
Ayer el director operativo del área de Movilidad Urbana, Máximo Mazzuchi, explicó que todas las motocicletas que figuran en ese listado se encuentran retenidas en distintos playones la comuna, a la espera de que sus propietarios paguen las multas correspondientes para poder retirarlas.
A esta altura está claro que en la mayoría de los casos no lo harán debido a que el monto económico de las sanciones impuestas es similar el que se requiere para acceder a un plan de financiación para adquirir un rodado nuevo.
"Todas esas motos fueron secuestradas a causa de distintas faltas durante operativos realizados a lo largo de los últimos años", comentó el funcionario, precisando que algunos rodados se encuentran abandonadas desde hace mucho tiempo.
Más faltas que los autos
Si bien el Departamento Ejecutivo está empeñado en direccionar los controles para lograr que los motociclistas se convenzan de la necesidad de utilizar casco, también es cierto que el incumplimiento de esta exigencia no es la única irregularidad cometida por quienes circulan en moto por las calles de Mar del Plata.
La falta de patente, seguro, tarjeta verde o de registro de conducir constituyen faltas recurrentes, detectadas en un nivel incluso superior al registrado entre los automóviles.
El listado de motos secuestradas por el municipio también indica cuáles son las marcas de las motocicletas que aún permanecen retenidas.
El 53% está constituido por tres marcas que son Gilera (21,4), Zanella (18,2%) y Honda (13,4%).
La creciente problemática del tránsito asociada a la proliferación de motocicletas en la vía pública está vinculada, en parte, al asombroso aumento en la cantidad de este tipo de vehículos registrado durante los últimos años en la ciudad.
Es que mientras en 2007 había unas 30 mil motos, en 2013 esa cifra llegó a las 110 mil.
Alta cantidad de secuestros
Ayer Mazzuchi le explicó a LA CAPITAL que para el municipio el principal objetivo es el trabajar en base al criterio de la "seguridad vial" a raíz de la creciente participación de las motos en los siniestros de tránsito.
El funcionario recordó que el año pasado en Mar del Plata, el 85% de los muertos en accidentes en moto no llevaban casco, lo que llevó al municipio a orientar sus controles y campañas para incentivar su uso.
Mazzuchi destacó como un resultado central el hecho de que durante 2013 la comuna haya secuestrado 3011 mil motos, es decir, casi el triple que en 2012, cuando la cantidad de secuestros llegó a poco más de mil.
El funcionario subrayó la magnitud del esfuerzo al comparar las cifras locales con las de la ciudad de Buenos Aires, donde según la Dirección de Vialidad porteña, el año pasado se secuestraron 1.117 motos, es decir, casi un tercio que en Mar del Plata.
Mazzuchi explicó que el principal motivo de los secuestros en Mar del Plata es la falta de casco, pero reconoció que la falta de documentación en regla también explica un alto porcentaje de las sanciones impuestas.
Según el funcionario, buena parte de las motos retenidas por el municipio no disponen de patente, seguro, tarjeta verde, o de verificación técnica al día.
Estas son las faltas que derivan en las sanciones más costosas, las cuales, además suelen ser cometidas en conjunto, lo que provoca la imposición de múltiples multas.
Por ejemplo, es habitual que quien carezca de tarjeta verde tampoco disponga de seguro lo que constituye dos faltas que sumadas, puede obligar al pago de unos 2.400 pesos, siempre y cuando se acceda a una bonificación del 50%. Esto hace que en definitiva muchos ni si quiera se molesten por recuperar sus vehículos una vez secuestrados.
Mazzuchi admitió que la informalidad por parte de quienes utilizan motos es un tema que a veces es referenciado por la gente como algo tan o más significativo como el no uso del casco.
La creencia de que las motos son el vehículo predilecto de los delincuentes dedicados al arrebato hace que los controles sobre este tipo de vehículos sean vistos con buenos ojos por parte de la sociedad que, a pesar de los resultados numéricos exhibidos por el municipio, cree que los operativos deberían ser aún mayores y más rigurosos.
En esta línea Mazucchi explicó que veces la tarea de control resultó útil para recuperar motocicletas robadas ya que, por ejemplo, días atrás, y tras haber sometido a verificación a 350 unidades, se detectó que entre 15 y 20 habían sido denunciadas como sustraídas ante la policía.

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