Los episodios de inseguridad fueron denunciados a Diario UNO por una gran cantidad de lectores en los últimos días. La mayoría se registran en horas de la siesta cuando las calles están desiertas.
A la redacción de Diario UNO, a través de las redes sociales y por medios de mensajes de texto, llegaron diversas denuncias de lectores del matutino advirtiendo y denunciando la cantidad de robos en el microcentro santafesino en horas de la siesta.
Maria, una joven de 26 años que trabaja en el centro, este domingo por la tarde, alrededor de las 16, se dirigió a tomar el colectivo en la esquina que conforman las calles 9 de Julio e Irigoyen Freyre. Fue en ese momento cuando dos motochorros la interceptaron e intentaron robarle. Afortunadamente, la joven pudo escapar y salir corriendo. "Les vi su mirada, enseguida me di cuenta que me iban a robar. Frenaron frente a mí y cuando uno de los dos delincuentes intentó bajarse de la moto, ni lo pense y salí corriendo. Es la cuarta vez que me quieren asaltar. Lamentablemente hay que caminar y estar muy atentos, mirando para todos lados, porque uno nunca sabe cuando lo pueden llegar a robar".
La joven contó a Diario UNO que en ese momento de la siesta no había nadie en esa cuadra esperando el colectivo. "Es un desierto la ciudad a esa hora cuando salgo del trabajo; dudé en tomarme un taxi para volverme a mi casa o ir hasta la parada a tomarme del cole. Lamentablemente es un presupuesto manejarme en taxi y la opción más económica es el colectivo", narró.
Por otra parte, Victoria, otra de las seguidoras del UNO en las redes sociales, aportó lo siguiente en un mensaje: "A la hora de la siesta no queda nadie en la calle. Fui víctima de un robo la semana pasada en pleno centro. Estaba cruzando la calle y dos ladrones en una moto me sacaron la cartera. Esto es muy injusto, no hay policías, no hay nadie que te defienda. Lo peor es que la policía sabe quiénes son los que andan robando".
Ariel, padre de familia, y con una madre de edad avanzada, denunció al matutino de la capital provincial, que "la zona del centro está liberada, es tierra de nadie". "Estoy indignado, parece que el blanco fácil son las mujeres. Después de navidad asaltaron a mi mamá, y por sacarle lo poco que tenía en la cartera, la hicieron caer. Hasta ahora está muy dolorida y no quiere salir más a ningún lado; está aterrorizada. Ese día se volvía de la casa de una amiga que vive en inmediaciones de calle La Rioja y 9 de Julio", denunció.
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