Motochorros balean en el abdomen a comerciante que se resistió a un robo

Motochorros balean en el abdomen a comerciante que se resistió a un robo
Fue en una churrería de 16, 60 y 61. El encargado sujetó del brazo a uno de los dos asaltantes y éste le pegó un tiro. Anoche lo operaban. Escaparon con las manos vacías
"Yo sabía que alguna vez me iba a pasar”. Eso le dijo a sus empleados el encargado de la casa de venta de churros y facturas cercana a Plaza Paz, segundos después de recibir un disparo en el abdomen tras forcejear con un delincuente.

El violento episodio de inseguridad sucedió ayer a las 18.10 en 16 entre 60 y 61 en el comercio de razón social “Churros Machado”, cuando llegaron dos jóvenes en una moto y uno irrumpió en el local con un arma de fuego.

En el negocio estaban José Luis Prieu, de 63 años, el encargado, Nicolás (23), un empleado, dos adolescentes y una mujer de 34 años, quien tomaba unas medidas para colocar un cartel publicitario.

Uno de los delincuentes encaró hacia la caja registradora y el otro cerró la puerta de la churrería. Un testigo del hecho, quien prefirió no identificarse, contó a Trama Urbana que “Luis lo agarró de un brazo al tipo que se mandó para atrás del mostrador, y ahí, sin mediar palabra, el chorro se dio vuelta y le pegó un tiro”.

Ante los gritos y el estrepitoso ruido de la detonación del arma de fuego, Nicolás encerró a los dos adolescentes en el baño, y los asaltantes decidieron escapar con las manos vacías.

Prieu sufrió la herida en la parte izquierda del abdomen. No perdió el conocimiento y charló con los vecinos hasta que llegaron médicos en una ambulancia para llevarlo al Hospital San Martín.

Antes, los malvivientes se fueron en la moto a contramano, por 16 hacia 60 y doblaron hacia 17.

Enseguida se presentaron efectivos policiales de la comisaría Quinta, ante reiterados llamados de vecinos al servicio de emergencias 911 y averiguaron las características de los ladrones. Los dos, de entre 18 y 19 años, actuaron a cara descubierta y uno de ellos dejó sus huellas en el picaporte de la puerta principal del comercio. El operativo cerojo no dio resultado y los cacos se escabulleron.

La víctima permanecía anoche estable luego de que los galenos le realizaran una ecografía y lo operaron. Se detalló que presentaba orificio de entrada y no de salida.

En el piso del negocio quedaron gotas de sangre de José Luis y la desazón de amigos y compañeros de trabajo. “En cinco años es el segundo intento de robo que tenemos. El otro fue hace dos años”, precisó la hija de la pareja de Prieu.

Los pesquisas buscaban al cierre de esta edición determinar si las cámaras municipales de seguridad instaladas en la zona captaron la imagen de los motochorros.

En el caso tomó intervención el fiscal Marcelo Martini, titular de la UFI nº 3. 

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