Dos hermanos con discapacidad mental que recibieron una herencia millonaria habrían sido estafados, presuntamente por importantes personajes de la ciudad de Morteros. Siguen esperando justicia.
Esta es la historia de Nelson, de su hermana Lucía y de su madre, Liliana. Los tres sufren de discapacidad mental y luego de que recibieron una millonaria herencia por la muerte del padre, en 2008, fueron estafados.
Los autores habrían sido conocidos y acomodados personajes de Morteros, una ciudad rica, calma y prolija que prospera allá en las cercanías de la laguna Mar Chiquita, sobre la cuenca lechera más importante de la Argentina, 280 kilómetros al noreste de la ciudad de Córdoba.
A los hermanos Nelson y Lucía Clemente les correspondía ser dueños de un campo productivo de 150 hectáreas en Colonia Dos Hermanos, de una hermosa casa en un barrio residencial, de un auto nuevo y de una cantidad de efectivo no precisada.
Rápidamente atrajeron a las pirañas. Fueron despojados y junto a su madre pasaron los tres a sufrir una pobreza pavorosa. Acabaron comiendo de prestado en un comedor municipal y –en el caso de Nelson y su mamá– sobreviviendo en una casa precaria donde dormían en el mismo colchón, preparaban la comida en el lavatorio del baño, se duchaban sosteniendo una manguera y convivían con siete conejos que defecaban libremente sobre el colchón y la mesa donde ellos comían. Por esos días, ambos sufrieron desnutrición.
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