La falta de agua sigue afectando al tradicional lugar - Este fin de semana gran cantidad de ejemplares aparecieron sin vida en la costa - Desde la sociedad de fomento del Parque Natural de Junín aseguraron que el número de veraneantes apenas alcanza al treinta por ciento de años anteriores
En una recorrida realizada este fin de semana por el Parque Natural, se constató un gran número de ejemplares de pejerreyes sin vida –de aproximadamente 25 centímetros- que, pese a los constantes trabajos de limpieza realizados por el Gobierno local, se convirtieron en un triste paisaje del principal atractivo turístico de la ciudad.
En diálogo con Democracia, el secretario de la sociedad de fomento de la Laguna, Héctor Novaresse, lamentó las condiciones en las que se encuentra el lugar y aseguró que los efectos de la sequía produjeron una “enorme baja en el turismo”.
“La caída del turismo es total. Los visitantes de esta temporada apenas alcanzan al 20 o el 30 por ciento de otros años. La sequía no sólo está afectando al campo, sino también a los que vivimos de esta actividad”.
El fomentista sostuvo que, a diferencia de otros años, los veraneantes alquilan pocas casillas y no se quedan durante los días de semana, hecho que provoca importantes pérdidas en el sector. En este sentido, afirmó: “De las ocho casas que tengo en alquiler, apenas alquilo dos o tres en los fines de semana, mientras que en otros años no me alcanzaban los lugares. Normalmente tendría que haber mil personas, pero en la semana no hay nadie”.
Para paliar la situación, Novaresse realizó un convenio personal con el Club Automoto, por medio del cual los turistas pueden aprovechar sus instalaciones con un 50 por ciento de descuento.
Limpieza permanente
En relación a la limpieza del lugar, indicó que “los empleados municipales comienzan a trabajar a las seis de la mañana”, medida que sin embargo resulta insuficiente para evitar la permanente acumulación de peces muertos en las costas.
Los trabajos de remoción están a cargo de la secretaría de Producción, la dirección de Pesca, los talleres municipales y los propietarios de los puestos de carnada, quienes debieron redoblar sus esfuerzos para hacer frente a la situación extraordinaria.
Días pasados, el secretario de Turismo del Gobierno local, Juan Pablo Mastrángelo, afirmó que, según los resultados de un estudio realizado por el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS), “todavía no hay falta de oxígeno” en el agua, sino “un alto nivel de sal”, que es lo que provoca que se mueran las distintas especies que habitan la Laguna de Gómez.
Olor nauseabundo y peligro
Tras el respiro de algunos días, el olor nauseabundo volvió a invadir el centro turístico, provocando importantes molestias entre los juninenses y turistas.
De hecho, muchas de las personas que durante la mañana y la tarde del domingo visitaron el Parque Natural, debieron permanecer alejados de la costa, porque el olor –dijeron- era “insoportable”.
Pese a ello, algunos turistas –entre ellos, chicos- decidieron sumergirse en el espejo de agua, con la peligrosidad que reviste el contacto directo con los animales muertos.
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