La mesa directiva provincial del Mopar cuestionó severamente al diputado Marcelo Castelán porque “nunca tuvo participación ni injerencia alguna en defensa” frente a “todo el proceso de persecución partidaria desatada contra Juan José Bergia y contra correligionarios del interior que también tienen ya pedidos de expulsión”.
A los dirigentes de la Lista Naranja de la UCR les molestó, también, la última declaración del legislador respecto del encuentro provincial que este sector interno realizó en Sáenz Peña, en oportunidad en que Bergia presentó el balance político y Castelán respondió “no se lo que pasa porque ni siquiera asistí al encuentro”.
Por eso se le reprochó que “nunca tuvo la mínima actitud de consecuencia con el movimiento que lo llevó a ser diputado en el Mopar por el crecimiento indiscutido registrado de puertas abiertas y con el disenso instalado y en base a la militancia conforme a los más elementales principios filosóficos del radicalismo”.
Insulsos y
oportunistas
Sin mencionar a Castelán, el Mopar apuntó que ahí “los únicos que no van a encontrar su lugar son los insulsos y oportunistas de la política” y recordaron que en oportunidad de la elección del presidente de la Cámara de Diputados “Bergia votó a un radical y todo el resto de los diputados del bloque de la Alianza Frente de Todos por decisión unilateral y súbita tampoco votaron por Alicia Mastandrea y tampoco por Bergia cual era su mandato partidario”.
Los dirigentes del Mopar afirmaron que “estos personeros del odio y del antirradicalismo descargaron toda su iracundia contra Juan José Bergia con la exclusiva intencionalidad de pretender anular y someter al Mopar Lista Naranja, algo que estamos absolutamente conscientes no van a conseguir”.
“Soy del Mopar pero no soy dirigente”, dijo Castelán ante una consulta sobre la posibilidad de que esa corriente interna de la UCR avance hacia algún acuerdo político por fuera de la UCR. En ese movimiento le respondieron que en aquella oportunidad “participó del acuerdo para que Bergia sea presidente de la Cámara y avaló” pero que “después le pesó su pasado y dio demasiadas volteretas, nosotros nunca lo echamos, aceptamos su diversidad, pero sabemos que gracias al esfuerzo de muchos está donde está y nosotros seguiremos luchando por los que menos tienen, aceptamos nuestros errores pero no echamos a nadie”.
En tanto que sobre el presidente del comité provincial de la UCR, Luis Verdún, dijeron que “es el menos indicado para expresarse sobre nuestra conducta y actitud como radicales. En todo el proceso de expulsión prejuzgó abiertamente sobre la conducta de Bergia sin tener el mínimo recato ni imparcialidad como máxima autoridad partidaria del comité provincial, siempre “doblado” y sumiso a su patrón a pesar del daño que le hace al radicalismo”.


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