La experta española en seguridad vial estuvo en Pergamino para encabezar una jornada especial que se llevó a cabo en el Municipio en el marco del trabajo que se desarrolla en conjunto con la asistencia técnica del Plan Hispano Argentino sobre la Gobernabilidad y Administración.
Taller internacional
La capacitación desarrollada en el Concejo formó parte de las asistencias técnicas del Programa Hispano Argentino sobre la Gobernabilidad y Administración, planes que se ejecutan con financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo en Buenos Aires con la colaboración especial del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto. El objetivo puntual de esta jornada fue constituir un taller de actualización y reflexión en torno a los desafíos actuales de la seguridad vial a nivel regional. Previo al inicio, Montserrat Iglesias abordó distintas temáticas con LA OPINION sobre sus conocimientos y anticipó los puntos que abordaría en su exposición.
“Hemos venido a través de la Agencia España de Cooperación Internacional para hablar sobre seguridad vial y todos los planes de movilidad urbana; la finalidad es empezar a sensibilizar y concientizar a toda la comunidad argentina, porque dentro de la estadística de Latinoamérica, es la más alta en el plano negativo”, resaltó Iglesias durante la nota realizada con el Diario. “En esta región del mundo por desgracia tenemos, en números concretos, a 300 muertos diarios, y Argentina a su vez supera los porcentajes americanos con un 18 por ciento, esto es tres puntos de la media del resto de los países de esta zona americana, que está en un 15 por ciento. Ante esto se buscará sensibilizar a los medios de comunicación, la administración y al ciudadano para que se tomen medidas de prevención de accidentes”, manifestó la experta española.
Anticipó que durante la jornada se tratarían cuáles son las causas de los accidentes de tránsito y cómo se puede intervenir sobre ellos. El motivo de invitar a una persona de España es porque hace 10 años se morían allí 5.500 personas en las carreteras y ahora los datos se redujeron al 50 por ciento. Pero cabe resaltar que “todo fue gracias a una intervención integral sobre el vehículo, los conductores y fundamentalmente la vida”, aclaró Montserrat Iglesias. “Debemos tener en cuenta que todas las carreteras, a nivel estadístico, aportan sólo entre el 5 y 12 por ciento de los accidentes y en la mayoría de los mismos entre el 70 y 90 por ciento se registran por culpa del conductor”.
Leyes para que se cumplan
Iglesias considera que la principal causa de esta realidad es la falta de concientización y de sensibilización. Explicó que “es factible que pueda existir, que esté la normativa pero que no se aplique; por ejemplo, tal vez el sistema no está del todo bien organizado para que la ley que tenemos pueda ser eficaz en la práctica. En España, tenemos mucha sensibilización porque educamos mucho a los conductores antes de entregar la licencia y después hay un buen seguimiento de la normativa y si ellos no la cumplen se los sanciona e inmediatamente llegan las penas, no tardan 2 años en recibir la misma”, le dijo a este medio Iglesias.
Habiendo transitado unas horas por la ciudad, la española comentó a LA OPINION sus impresiones: “Me asustó mucho ver a gente en moto y sin casco, algo que en España es impensable; entrando a Pergamino he visto una chica en una moto con el casco en la mano y enviando un mensaje a través del celular y realmente me extrañó que la gente no se escandalice; en mi país es raro ver esto, ya que allá se sanciona a este tipo de conductores y gracias a esas multas hemos logrado cambiar los hábitos de los que manejan”.
De generación en generación
Montserrat Iglesias hizo una referencia personal para explicar la importancia de la educación vial desde los primeros años de escolaridad. Al ser consultada sobre la aplicación de políticas serias y sanciones que puedan cambiar las condiciones dijo que es tan importante como el derecho a conocer las normativas vigentes y recordó: “Cuando era chica y se empezaron a implementar las medidas de la utilización del casco y el cinturón de seguridad, me subía al coche y mi padre decía ‘me pongo el cinturón porque si no me sancionan’, es decir que él cuestionaba la norma pero la acataba porque lo multaban en caso de no colocarse este elemento de seguridad. Por eso explico siempre que cuando era niña aprendí este tipo de normativas, lo que las teorías psicológicas llaman ‘aprendizaje social’, es decir que cuando te subes a un vehículo te debes poner el cinturón”.
Luego explicó, también desde su experiencia personal, cómo se ha incorporado este de generación en generación: “Cuando les explico este tipo de situaciones a los que son más jóvenes que yo, por ejemplo en mis clases de Derecho, me miran y me dicen ‘qué pregunta más tonta, te pones el cinturón porque te lo tienes que poner’. Es decir que el cuestionamiento a la legislación ahora es nulo. También habló de la importancia de que los padres transmitan, de palabra y con los hechos, las normativas a los hijos cuando van juntos en el auto, usando el cinturón y no hablando por celular.
Educar a los chicos
La experta española también se refirió a la educación vial en los chicos, de manera oficial, en las escuelas: “Es una carencia que también tenemos en España, donde desde los años 80 la venimos reivindicando ya que en los establecimientos debería darse educación vial y no lo hacemos; esa falla la tenemos también en Argentina, y nos queda mucho por hacer”.
Para señalar el impacto expansivo que tiene tratar esta temática con los chicos en las escuelas, Iglesias citó un caso reciente: “En un municipio mediano de España hicieron una excursión; expusieron cada uno de los coches que habían tenido accidentes, llevaron a los niños y les explicaron por qué había sucedido el siniestro. A los pocos días, los padres llamaban a la Policía y decían ‘tengo un mini policía en el coche: papá no uses el móvil en el auto porque una persona se murió’, fueron algunas de las cosas que se escuchaban y eso provoca vergüenza”.
No todas iguales
“Nadie respeta al peatón”, enunció la especialista como una de las faltas más comunes, y contó gente que viajó a España lo primero que le dice es “nos respetan”. “Es porque allí se cumplen las normativas ya que también sancionamos y estamos concientizados sabiendo que si atravieso un semáforo en rojo puede producirse un accidente. Se puede cambiar el pensamiento en Latinoamérica, si lo hicimos en España también puede hacerse aquí, de hecho, siempre digo que somos iguales y estamos cortados por el mismo patrón”, dijo a LA OPINION la experta española.
Un detalle sobre cómo funciona la legislación española fue traído a la conferencia: “Todas las faltas son consideradas graves. Pero nosotros graduamos las faltas, no se puede permitir ninguna pero tampoco podemos catalogarlas todas iguales porque si no la gente iría a lo máximo. Porque los conductores no van a 200 kilómetros por hora teniendo en cuenta que a más de 120 es una multa económica”, explicó.
La ruta Nº 8
También Iglesias hizo una breve reflexión sobre la ruta nacional Nº 8 teniendo en cuenta que utilizó esta carretera para llegar a Pergamino. “Entiendo el reclamo pero yo veo una mala planificación, como las que teníamos antes en España; desde el punto de seguridad vial, una carretera no puede ser recta, porque hace que no exista un punto atención para todos los conductores, tienen que tener pequeñas curvas, las marcas viales son fundamentales”.
Tránsito que mata
Otro punto de interés planteado por la española refiere que el tránsito se cobra millones de vidas al año, pero no todas como podríamos suponer. “Por tránsito nos podemos morir porque me atropellen pero también por la contaminación” que provocan los vehículos motorizados con combustibles fósiles. Según Iglesias, “hay más probabilidades de morir por esto que por un accidente de rodado”. Además agregó como dato estadístico que por año se mueren en siniestros 1.200.000 personas mientras que por el efecto contaminante del tránsito son 2.000.000 las víctimas.
La propuesta del Programa Hispano Argentino fue sintetizada así por la visitante: “Lo que les exigimos a nuestros municipios es que planifiquen la circulación vial de modo que prioricemos peatones, transporte público y bicicletas frente a los vehículos. Pero para que sea efectivo tenemos que dar prioridad. Por ejemplo, no puede ser que un colectivo vaya por la misma carretera que el coche porque entonces no hay motivo para preferirlo ya que voy a tardar lo mismo yendo en uno que en otro. Tenemos que darle prioridad al colectivo para que al ciudadano le interese tomar el micro”.
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