La designación del nuevo obispo de Mar del Plata trajo aparejado repercusiones por su activa oposición a la ley del matrimonio igualitario. También se mostró en contra de las leyes a favor del aborto.
En declaraciones a Radio La Red (FM 91.3), el representante de la Iglesia expresó que “me resulta un lugar conocido y entrañable, donde la comunidad tiene un espíritu muy creativo y apostólico, estoy en contacto permanente con los seminaristas de Mar del Plata que se forman en La Plata, de modo que la percepción que tengo de la diócesis es de una comunidad cristiana muy pujante, con espíritu apostólico, que demuestra lindas iniciativas como la misión en los distintos pueblos que abarca la diócesis y también una gran sensibilidad social como Cáritas”.
Tras reconocer que no cuenta con una fecha precisa la cual debe comunicarle al administrador diocesano Armando Ledesma, reconoció que “voy con esperanza y con el entusiasmo de empezar esta nueva misión que el santo padre me encomienda y calculo que asumiré a fines de mayo”.
Su nombramiento ha despertado diversas reacciones en movimientos sociales relacionados con la comunidad homosexual y con aquellos que promueven el aborto legal.
Al respecto, monseñor Marino expresó con respecto al debate sobre el matrimonio igualitario que “siempre he procurado comportarme con un gran respeto, a pesar que a veces en el fragor de la discusión se tergiversan las cosas. He tratado de representar serenamente el pensamiento de la Iglesia, y entiendo que dentro de ese apasionamiento que rodeó ese tema se me hayan atribuido cosas que no eran como se transmitía, en ningún momento surgió de mi boca palabras de ofensa o de menosprecio hacia nadie”.
“Pero ahora pensamos en positivo, me van a conocer de manera directa y desde una convicción estoy dispuesto al diálogo con todos porque esa es nuestra misión como obispos”, adelantó.
Con relación al aborto, el prelado de La Plata indicó que “mi postura es coincidente con la del Evangelio y con la de la Iglesia. Defendemos toda vida, no solo la del niño que se está gestando sino también la de la madre, y no solo en sus inicios sino la vida que se desenvuelve después y que necesita abrigo, alimento, educación, contención y reconocimiento de la dignidad”.
“Como dice el Papa se trata de temas donde no podemos negociar, decimos con claridad nuestras posturas, escuchamos a todas las partes y ciertas posturas no las entiendo porque aún en el plano racional desde la concepción hay un ser humano y no puede ser medio para ninguna otra cosa, es un fin en sí mismo, y hay que defender a ultranza la dignidad de esa persona así como la de la mujer que la está gestando, pero tiene que haber una reflexión serena y una creatividad a favor de todos y en contra de nadie”, respondió.
“También a favor de la mujer que está conmocionada por la noticia de su embarazo pero tiene que haber una solución digna, y no que pase por la eliminación de un ser humano que todavía no tiene los medios para expresarse como tal”, concluyó.

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