Investigadores explican los daños en la salud de la población que produce esta contaminación ambiental. Utilizan sensores satelitales.
El informe indica que “del año 2010, al 2011 se verificó el incremento de un 150% de los focos de calor en la provincia. Los patrones de distribución espacial muestran que esta actividad térmica sigue produciéndose como en años anteriores, en su mayoría en grandes superficies de campos, dentro de los límites geográficos que caracterizan las propiedades”.
Y especifica que “analizando este fenómeno a partir de un círculo de 50 km de radio del centro de la ciudad capital, el incremento de los puntos calientes es aún mayor que para la provincia en general. Dentro de esta zona, entre 2010 y 2011, se ha registrado un incremento de los puntos calientes de un 262%”.
Y concluyeron que “la percepción remota del fuego y el uso del conjunto con los SIG (Sistema de Informaciones Geográficas), puede mejorar el control del uso adecuado del fuego, la planificación de la prevención de incendios, la conservación de la flora y la fauna autóctonas, y la mejora de las condiciones ambientales para la salud pública”.
El Dr. Hugo Zerda, investigador de la Unse explicó: “Los puntos calientes son detecciones que realiza un sensor satelital de la temperaturas de la tierra, todos aquellos sectores o aéreas que presentan una temperatura alta son capturados y se denominan así”.
Si bien indicó que “no necesariamente se tratan de focos de incendios”, en Santiago del Estero la característica que es que precisamente se tratan de focos de quema e incendios en esta zona.
Peligros
El investigador, que ayer expuso su trabajo en el Día SIG que se conmemoró en la Unse en simultáneo con todo el mundo, hizo hincapié en los peligros para la salud. “La presencia de partículas pequeñas en la atmósfera está comprobado que se absorbe y tiene incidencia en las personas que padecen afecciones cardíacas, respiratorias, sobre todos en niños y personas adultas”, dijo.
Y agregó el experto: “En un monitoreo que se realizó en un basural en San Marco se observó como la nube cruzaba la ciudad e incluso llegaba hasta Fernández. Si se quema PVC, por ejemplo, esa nube es tóxica ya que está comprado el daño que estas sustancias producen y de la contaminación ambiental”.
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