La joven madre perdió las piernas en la tragedia. Su hija, a la que llevaba en brazos, se salvó de milagro. Desde el Hospital Regional, donde se recupera, contó lo que sintió al momento del siniestro.
La mujer experimentó ayer una notable mejoría que sorprendió a los médicos que la asisten y reconfortó a toda su familia que aguarda por ella y su marido, Jorge Barraza, quien también se recupera en el centro asistencial de las heridas sufridas.
Mónica fue pasada ayer a Sala de Cirugía, desde allí quiso agradecer a todos los santiagueños por medio de EL LIBERAL el apoyo que están recibiendo y transmitió sus sensaciones a través de sus familiares, que son los únicos que tienen acceso a ese lugar.
“Estoy muy agradecida por todo lo que están colaborando, porque gracias a la gente que nos está ayudando no le falta nada a mi hija”, sostuvo Mónica, en referencia a las incontables muestras de solidaridad de los santiagueños que desde el jueves acercaron donaciones al Hospital Regional para Cristina, la bebé que por milagro salió prácticamente ilesa de la explosión.
Con respecto a lo poco que recuerda de lo sucedido el jueves, dijo: “Estoy agradecida con Dios, en ese momento le pedí tanto que a mi hija no le pase nada”. Al momento del estallido Mónica tenía en brazos a su beba de siete meses.
Evolución
Por otra parte la joven se mostró de buen ánimo, evidenciando una recuperación que los sorprendió a los profesionales que la asisten. Ayer se le quitó el respirador artificial y comenzó a alimentarse por su cuenta.
Sin embargo su estado de salud continúa siendo delicado, y seguirá en la Sala de Cirugía, donde recibirá los cuidados necesarios para que no sufra ninguna recaída.
La mujer preguntó ayer nuevamente por su esposo y le explicaron que él también está en franca recuperación. Seguidamente dijo extrañar a sus hijos, los cuales continúan al cuidado de su familia en el Gran Porvenir, localidad donde reside toda la familia.
Jorge Barraza
En cuanto a la salud de Jorge Barraza, marido de Mónica y padre de Cristina, la bebé que se salvó milagrosamente, sus familiares señalaron que continúa evolucionando favorablemente y que está siendo sometido a un tratamiento para quitar algunas partículas de vidrio que habrían quedado alojadas en su ojo.
Jorge perdió la visión del ojo derecho tras la explosión, fue intervenido quirúrgicamente el viernes en el Hospital De María y pudieron salvarle la vista del ojo izquierdo.
Las últimas 48 horas fueron para el propietario del Dodge 1500 sumamente favorables y según su familia se encuentra de muy buen ánimo.
Por otra parte, sus familiares sumamente molestos, desmintieron las declaraciones que salieron publicadas ayer en otro medio, donde consignaban que Jorge había realizado afirmaciones desde su lugar de internación en el Regional. Sostienen que Jorge no habló en ningún momento y que desconocen la razón por la que publicaron esos dichos.
Alivio
La familia de ambos expresó ayer su alegría por la rápida recuperación que están experimentando tanto Mónica como Jorge. Aseguraron que hace cuatro días el panorama parecía mucho más sombrío e imaginaban un largo proceso hasta una mejoría.
Sin embargo, con la evolución que tuvo ayer la joven, los familiares denotaban su satisfacción y en sus rostros podía verse que estaban más aliviados.
Aún se desconoce cuánto tiempo permanecerán en el hospital; por lo pronto aguardan que la franca recuperación de ambos continúe como hasta la fecha.
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