“Me molestó que Boca pierda el Superclásico y que nos carguen al otro día”

“Me molestó que Boca pierda el Superclásico y que nos carguen al otro día”
Luego de su primera práctica con sus compañeros, el enganche explicó por qué decidió llamar a Bianchi para volver. Y agregó que será el DT "el que decidirá cuándo quiere contar conmigo".
"Hace unos meses no sentía las cosas que estoy sintiendo ahora. Me están pasando otras cosas por dentro que me hacen estar acá", explica Riquelme su decisión de regresar a Boca, a un poco más de un mes de haber asegurado que no iba a volver a ponerse los cortos. Al cabo, Riquelme es un hombre como cualquier otro que hace su camino al andar y si fue él quien tomo una decisión, sólo él puede deshacerla. Le exigen una respuesta: "Después del último clásico quedé un poco molesto. Perder, que al otro día nos cargaran. Tengo un sentimiento muy grande por esta camiseta y perder un clásico te enoja. Todos los hinchas queremos ponernos la ropa y venir a entrenar para ayudar al club, yo tengo la posibilidad de poder llamar al entrenador, el que está en la tribuna no".

Riquelme convive con la presión. En la cancha, cuando tiene que cuidar la pelota; y afuera, ante los micrófonos. En su primera conferencia de prensa en Casa Amarilla, el día de su regreso al club tras siete meses, Riquelme debe contestar qué siente cuando dicen que es el máximo ídolo de la historia del club: "Creo que el club tiene más de 100 años, han pasado muchos jugadores. Que lo diga gente importante, como el presidente, como el entrenador, como Juan Carlos (Crespi)... me pone más que feliz", cierra con su frase célebre. Y demuestra esa felicidad: Román sonríe, se relaja, explica.

"La verdad que fue un día lindo en el cual me he encontrado con mis compañeros, con el entrenador, con el cuerpo técnico, con toda la gente del club que me tiene mucho cariño. Es un momento muy lindo, he vuelto a casa y siempre que uno vuelve a casa se siente bien", relata Riquelme su primera día, como un alumno que regresa a clases después de las vacaciones de verano. Gambetea, rápido, cuando le insinúan que su regreso puede generar rispidez en el vestuario y aclara: "No me interesa la capitanía, yo sé lo que tengo que hacer. Y en el vestuario mis compañeros ya me conocen, y saben que quiero ganar, que amo a este club y que me enojo cuando el equipo no juega bien".

“Todos saben que no tengo maldad, que soy hincha del club. Estamos todos contentos”, remata Román la polémica. Y le da pie a lo que se viene…

“Siempre tuve claro que no me iba a retirar. Me han pasado cosas lindas en estos últimos meses. Estaba desgastado, no tenía fuerzas para entrar a jugar al fútbol. Hace un par de meses fui a Brasil a una entrega de premios. El técnico de Fluminense, campeón del torneo brasileño, me vino a decir que me quería en su equipo para jugar la Copa Libertadores. Fue un gesto que me hizo sentir de nuevo ganas de jugar”, cuenta el enganche que además dice que en 2014 se sentará con el entrenador y el presidente para decidir si juega un poco más al fútbol. Sin embargo, Riquelme siempre está dos o tres jugadas adelantado.

Cuenta que se interesa mucho por los jugadores de las inferiores, que se aprende los nombres de los chicos, que va a comer con ellos, que quiere saber de qué juegan, cómo juegan… “No soy tan malo como se dice”, cuenta y sonríe. Porque esta vez coqueteó con el retiro, pero nada es para siempre y algún día Riquelme dejará de jugar al fútbol. Aunque duela. “Me gustaría seguir ligado al club”, anuncia Román lo que pasará con su vida una vez que cuelgue los botines.

Dijo que el partido del sábado fue un partido hecho para el hincha, con todos los condimentos necesarios. El 0-2 inicial, el empate, la expulsión de Caruzzo, el penal que ataja Orion y el golazo de Burdisso para el 3-2. “El fútbol es un juego y pueden pasar cosas muy raras”, explica con sencillez. Agrega que se pondrá a punto con el preparador físico y que será decisión de Bianchi cuándo será el día que vuelva a pisar el césped. Pero Román destaca otros aspectos: “Lo de la gente es una cosa increíble. Es una relación que cada día me sorprende más, ni yo lo entiendo. Me quieren mucho, yo los quiero a ellos. Espero no fallarles en este año y medio y jugar de la mejor manera”

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