El acusado por el crimen de Alexis Céparo, confirmó que bajó con el arma para “hablar con él y terminar todo de una vez por todas”. Detalló el hostigamiento que vivió y un supuesto intento de abuso.
“Las puertas estaban abiertas, él estaba frente a la computadora. Estacione detrás de su auto, y yo en un bolsito tenía tres armas porque como mi hermano estaba de vacaciones, íbamos continuamente a cazar, saqué una de las armas y me la coloqué entre el pantalón y la oculte con la remera”, confirmó Molaro, momentos después dijo no distinguir si el arma estaba cargada o no, de acuerdo a su peso.
“Bajé del auto, pase de nuevo por la venta, o sea, que él me vio nuevamente. Golpeé la puerta y dije Alexis, me abrió un nene que no conozco, y el salió diciendo: ´Qué m.. te pasa´”, contó el acusado, mientras el acusado hacía una seña con el puño. “Ahí tuve la reacción de defenderme y le tire al brazo izquierdo; de ahí no me acuerdo más nada”, acotó.
Finalizada esa declaración, se produjeron una serie de abucheos que obligaron a la Jueza a advertir el desalojo de la sala sino se mantenía el respeto y el silencio en el juicio oral.
“Si hubiese querido cometer el homicidio, tengo una excelente puntería y a una distancia de un metro era imposible errarle”, señaló el joven.
En otro momento de su declaración, el acusado relató lo aconteció el día anterior al homicidio: “El día anterior, nos habíamos cruzado en el polideportivo de Cerrito, yo no sabía que estaba ahí: él era el disk jockey. Y de la nada, vino y me escupió”, contó. “Cuando salimos, Alexis me dijo que m.. haces vos acá y le dije que quería hablar con él para terminar de una vez por todas; me dijo que sí íbamos a hablar pero que en ese momento no, porque no tenía tiempo para basura como yo”.
“Esa noche estuve con mi amigo hasta las dos de la mañana jugando con la computadora, después volvi al polideportivo para hablar con Alexis y me hizo seña como que me vaya. Di unas vueltas hasta cerca de las 4 de la mañana por la plaza y después me fui a dormir”, agregó.
El acusado recordó, a pedido de la Fiscalía, que el problema con Céparo, inició a los 4 años en el Jardín de Infantes. “Al comienzo, eran solo golpes, éramos muy chiquitos, pero cuando crecimos, me escupía, me pegaba, él siempre fue más grande que yo. Algunas cosas las hacía sin que lo viera nadie, pero cuando me patoteaba con amigos, no. Al boliche no podía ir porque si me agarraban, me pagaban; en el colegio era continuamente, me empujaba, insultaba a mi familia. Nunca se lo conté a nadie porque no quería involucrar a nadie, ni a mi familia ni a mis amigos”, resumió.
En la oportunidad, Molaro tuvo que declarar respecto a un episodio que aconteció cuando los protagonistas tenían 15 años. “Una vez fuimos al campo a comer un asado, y de la nada, Alexis, desnudo, se apoyó su pene por detrás de mi. Yo lo corrí y después fue y se lo hizo a otro”, contó. Esos hechos habrían ocurrido delante de otros tres chicos, “pero son amigos de Céparo”, aclaró el joven acusado.
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