El representante legal de Nora Punta Matías Sanz Navamuel opinó que el falló del juez Martín Pérez es "meduloso y lo deja a un paso del juicio oral, además de la posibilidad que vuelva a prisión".
Sanz Navamuel, sostuvo que la resolución del Pérez "resulta valiente, propia de un Juez Instructor que ha estado a la altura de las circunstancias, con firmes principios y una profundidad de análisis, que favorece llegar a la verdad real de cuanto han sufrido las víctimas de Jorge F. B. Méndez".
Refirió que el Magistrado en su resolución de procesamiento se pronunció con criterio, cuando dijo sobre Méndez: "se observa como una acción de tipo autoritaria, arbitraria, violenta, desplegada a lo largo del tiempo por el indagado. Esto se refleja en los antecedentes solicitados al Servicio Médico y es coincidente con todos los relatos recibidos durante la instrucción."
Agregó "es evidente en el accionar del imputado su costumbre de "encerrar" lo cual se convirtió en algo habitual y casi naturalizado por su hijo".
Por otra parte aclaró que en la Inspección Ocular pudo observarse que las características de la casa, coincidieron con los relatos, las puertas con doble cerraduras, las cámaras de seguridad, las etiquetas que al abrirse la puerta se cortaban y de esta manera permitían a Méndez controlar la salida de sus víctimas, todo lo cual aparece como una obsesión para el acusado.
Define como una observación relevante por parte de esta instrucción, para con la conducta del imputado a lo largo de las actuaciones, es decir en sus presentaciones judiciales, en su discurso personal, demuestran una figura de poder y superioridad respecto a los demás.
"Esto, dice el abogado, seguramente ocurría en su entorno familiar, la disposición por parte de Méndez de su mujer y su hijo como si fueran de su propiedad y una total subordinación a su voluntad por parte de ellos, en la creencia de que era superior por sus conocimientos y su poder económico", dijo.
Posteriormente Sanz Navamuel dijo que en las 33 carillas que conforman el falló de Pérez, "…no hay dudas de que el imputado Méndez tiene una obsesión por tener el control sobre todas las cosas, incluyendo a su único hijo luego de haberse efectuado una valoración global de la historia de vida de la pareja, la cual se vio colmada de situaciones de violencia, innumerables denuncias y causas judiciales pendientes".
El representante legal de Punta consideró que en el fallo se señala al imputado, en base a todos los antecedentes agregados, como una persona obsesiva, autoritaria, violenta, poderosa en contraposición a los denunciantes, advirtiéndose en ellos una actitud temerosa y de sometimiento absoluto a su voluntad.
Concluyó el letrado que el fallo constituye un importante precedente que honra la magistratura salteña y es un avance en la actuación de la justicia, al poner de manifiesto, que quienes son víctimas de aberrantes delitos.
"Pueden sentir que existen jueces que saben donde no es sólo aplicar la ley, sino también contemplar, en cada caso, el móvil de las acciones humanas y actuar en consecuencia, lo que ha sabido tener en cuenta Martín Pérez, que con un profundo y muy criterioso análisis ha demostrado que es posible aportar a la sociedad, un mensaje claro que el actuar judicial responsabiliza a quienes actúan como lo hiciera Méndez, durante años de impunidad y abre una esperanza a sus víctimas de poder llegar a un juicio oral", dijo.

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