Mitre, la calle que tiene una decena de galerías

Mitre, la calle que tiene una decena de galerías
La ciudad ha crecido desde su fundación a pasos agigantados, sobre todo en las últimas décadas. Y fue en este último lapso, cuando de pronto en plena calle principal surgieron las galerías, esos paseos de compras dirigidos a los turistas, pero que los residentes también utilizan a diario.

La calle Mitre es el corazón del Bariloche urbano. Fue la primera calle que se trazó y la primera que se asfaltó (en 1942, dos años después de la inauguración del Centro Cívico).

La primera calle donde hoteles y comercios se instalaron para que la ciudad comience a crecer nace en el Centro Cívico, en los arcos. Esos arcos son parte del Museo de la Patagonia. Y mirando al Centro, hay una placa recordatoria del pueblo de Bariloche al Año del Libertador, colocada en 1950. Y como curiosidad, aún instalada lo que fue una lámpara votiva para albergar una llama permanente.

Toda la Mitre es un paseo con identidad propia. No es una calle común. Tiene todo lo que cualquier corazón de ciudad tiene, más sus aromas a chocolate y café, sus vidrieras, y sus atractivos.

Pero llamativamente, la calle Mitre también es la calle de las galerías. Los lugares que nos invitan a descubrir sus secretos. Cada una tiene identidad y vida propia. En la primera cuadra hay dos: Galería Mitre y Galería Bariloche. La primera más rústica y corta. La segunda, una “ele” que une la arteria principal con Quaglia.

En la segunda cuadra está la galería Austral, que luego conecta con Galería Vía Firenze y Galería Araucana. En la tercera cuadra dos galerías, casi enfrentadas: Galería Jardín (que une con Rolando) y la Nahuel Huapi, una de las pocas en el mundo que es en formato subida. Aunque hay una tercera más pequeña, que une Rolando y Mitre, casi en la esquina. Además, hay quienes suman la galería Árbol, que si bien tiene negocios de una misma marca, se puede entrar y recorrer.

Y entre las calles Rolando y Palacios, se encuentra la Galería del Sol con su llamativa y espectacular estructura de madera y la Arrayanes con forma de “u”, que se suma a esta curiosa estadística. A la altura del 400 de la Mitre, en la esquina con Palacios, está la otra “ele”, que es la Galería Miyel y en frente, el nuevo Paseo de la Catedral.

Esta última es la más moderna, ya que recién ha terminado de ser renovada y hecha a nuevo, con grandes locales comerciales y una bella presentación.

La Mitre sigue. Hay que seguir caminando para descubrir lo más nuevo de la calle. Hay más paseos, nuevos locales, heladerías y chocolaterías, restaurantes. Locales con excelentes propuestas.

En su visita, los turistas consideran que este verdadero paseo de compras que es el centro de Bariloche merece ser recorrido todo, despacio, descubriendo a cada metro un nuevo aroma, una nueva imagen.

La Mitre fue la primera calle de la ciudad. A partir de su trazado se dibujaron las otras. Nace en el Centro Cívico y no deja de crecer hacia el este. Latir con su latido es aprender a vivir en Bariloche.

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