La mitad de los vecinos apoya la restricción horaria aprobada por el Concejo Deliberante en los bares de Alem e Yrigoyen. Más de un 37% se manifestó en contra de la iniciativa del oficialismo. Los pubs deberán cerrar a las 4 de la mañana.
El sondeo, que se realizó a través de llamados telefónicos con reconocimiento interactivo de voz, incluyó el testimonio de 350 vecinos. La mitad de los encuestados se pronunció a favor de la ordenanza que obligará a los bares a cerrar a las 4 de la mañana.
En cambio, quienes se oponen a la restricción horaria consideran que es una medida drástica. "No va a solucionar nada: los jóvenes se van a quedar dando vueltas en la calle, haciendo lío y tomando alcohol. Hace falta más control, pero no prohibir por prohibir", dijeron. Además, argumentaron que el adelantamiento del cierre de los bares va a contramano de una ciudad turística como Mar del Plata y afectará la economía de los dueños de los pubs. Un dato: el 66% de los jóvenes está en contra del proyecto.
En medio de una sesión caliente, polémica y con fuertes cuestionamientos de la oposición a la iniciativa de Acción Marplatense, el Concejo aprobó el jueves pasado el tope horario para el cierre de los bares y para el expendio de bebidas alcohólicas (ningún establecimiento gastronómico de la ciudad podrá comercializar alcohol entre las 4 y las 10 de la mañana). Además, el cuerpo legislativo convalidó la eliminación de los usos de suelo vinculados al rubro gastronómico y turístico recreativo en el sector de Playa Grande, con excepción de casas de té o chocolaterías. Pero no sólo eso: también aprobó la creación de un régimen de promoción de actividades diurnas en Alem.
El tope horario no afectará a los boliches de Constitución, que seguirán rigiéndose por la Ley Provincial 14050. Así, podrán admitir público hasta las 2 de la mañana y deberán cerrar sus puertas a las 5.30 o excepcionalmente a las 6.30.
Las quejas de los propietarios de casas y departamentos situados sobre la calle Alem, sus paralelas inmediatas y transversales son históricas. Hace más de 20 años que el sector, sobre todo en verano, reúne a buena parte de la juventud. Pero en la última década se acentuó la instalación de bares y pubs, varios de los cuales acompañan sus servicios con shows musicales en vivo.
En pleno verano, los vecinos cuentan que el descontrol se apodera de las calles de Alem. Según dicen, los ruidos molestos están a la orden del día y las calles se tornan intransitables. Incluso, muchos chicos, si la noche es cálida, encargan cerveza fría y la toman en la calle o en terrazas al aire libre, donde la música que sale de los locales se mezcla con la de los coches que avanzan en punto muerto. "Así no se puede vivir tranquilo", repiten los vecinos.
En 2008, la Municipalidad, los empresarios de la noche y el gobierno bonaerense sellaron un acuerdo para trasladar los bares de Alem -uno de los centros de movida nocturna de la ciudad- a un complejo por construir en un sector de la escollera Norte, entre el balneario Playa Grande y la Base Naval Mar del Plata.
La mudanza tiene un objetivo central: devolver a los vecinos de ese sector del barrio Playa Grande un escenario de tranquilidad luego de décadas de convivencia con el ruido de los locales y las consecuencias de miles de jóvenes, muchos de ellos en estado de ebriedad, que se desplazan por allí cada noche hasta el amanecer.
La comuna acompañará también con una importante inversión para la puesta en valor de ese sector de la escollera Norte, donde se deben realizar obras de cloacas, agua, pavimentación e iluminación entre otras mejoras en espacios públicos.
Hasta el momento funciona allí el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep). El resto de la escollera, de más de 800 metros de extensión, oficia como amarre de buques y espacio de pesca deportiva.
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