La mitad de las denuncias al 911 en Bahía, son bromas o no requieren ayuda urgente

La mitad de las denuncias al 911 en Bahía, son bromas o no requieren ayuda urgente
Como si se viviese en un estado de alerta permanente, el servicio de emergencias municipal del 911 trabaja a un ritmo vertiginoso. Las llamadas de auxilio no le dan tregua a los operadores, que inmediatamente dan aviso a la policía, bomberos y ambulancias.
Sin embargo, la realidad está bastante lejos de lo que muestra el registro de llamadas: de las 1700 denuncias que en promedio se reciben por día, el 50% son falsas o simplemente no representan una urgencia.

Las bromas de mal gusto simulando pedidos de auxilio son una tendencia que viene en aumento en los últimos años. La mayoría de los responsables son menores o adolescentes, que no advierten el grave daño que provocan al sistema. Además del gasto económico que implica acudir a cientos de falsas alarmas por día, cada patrullero, ambulancia o autobomba que se dirige a un lugar por una broma, es un servicio menos disponible para atender una emergencia real.

Los operadores ya saben quiénes son los chistosos ya se creó un registro especial con los números de donde provienen las falsas alarmas. Sin embargo, cada vez que vuelven a solicitar ayuda desde esos teléfonos hay que tomarlo como un caso real. es que según advierten nunca pueden saberse cuando se trata de una urgencia real.

Además de las bromas de mal gusto, como la ocurrida hace poco tiempo atrás con un vecino que alertó sobre el incendio de una escuela y movilizó en vano a bomberos, policías y médicos, también existen muchas llamadas que ocupan la línea sin ningún sentido: hay quienes cortan al momento de ser atendidos y en algunos casos el operador tiene que soportar los gemidos de un "gracioso".

Otro de los inconvenientes que sufre el servicio es la idea instalada de que el 911 debe atender y solucionarle cualquier problema al vecino: todos los días se reciben cientos de pedidos de ayuda parta casos que no implican una emergencia. Entre ellos están quienes solicitan auxilio para bajar a su gato de un árbol o para salir en la búsqueda de un perro perdido.

También se suman a este grupo quienes se comunican para reclamar por los cortes de luz , cuando la lógica indica que deben hacerlo la prestataria del servicio.

Por último no faltan aquellos que se sienten solos y llaman simplemente parta conversar. Preguntan qué día es, la hora y hasta si es feriado al día siguiente, o si los bancos atienden con normalidad.

Toda una variada gama de solicitudes que generan una enorme pérdida de tiempo al sistema.

CÓMO CASTIGA LA LEY EL MAL USO DE UN SERVICIO DE EMERGENCIAS

La ley 13.451 sanciona hasta con 30 días de arresto "al que haga uso indebido de los toques o señales reservados por la autoridad para los llamados de alarma, la vigilancia y custodia que debe ejercer y para el régimen interno de sus cuarteles, comisarías y demás locales de su dependencia".

También establece penas para quien "realice llamadas a los números de teléfonos de emergencias y urgencias integrantes del Sistema de Atención Telefónica de Emergencias de la Provincia de Buenos Aires, expresando términos agresivos, obscenos o bromas".

UN ANTECEDENTE DE CONDENA EN BAHÍA

El doctor José Luis Ares, titular del Juzgado en lo Correccional Nº 1, marcó un importante precedente en este tipo de casos, cuando el 2 de agosto de 2011 condenó a Raúl Alejandro Frank a la pena de diez días en prisión por denunciar una emergencia que nunca existió. El fallo también obligó al hombre al pago de una multa de 300 pesos.

El 4 de febrero de ese mismo año, Frank engañó a una menor al decirle que una mujer se había arrojado al vacío desde un balcón en la calle España 93. Inmediatamente la joven no dudó en llamar al 911 y convocar a la policía, a los bomberos y a las ambulancias para un suicidio inexistente.

CÓMO FUNCIONA EL 911

El sistema de emergencias municipal trabaja las 24 horas con 7 operadores divididos en turnos de 6 horas. Cada vez que se recibe un llamado de alerta se da aviso al servicio de emergencia correspondiente, ya sea bomberos, policía o ambulancia.

En determinados casos cuando hay más de una emergencia en curso, por ejemplo dos o tres accidentes casi al mismo tiempo el protocolo indica averiguar cuál de ellos reviste mayor gravedad para darle prioridad.

Lo mismo ocurre cuando se pide presencia policial por un robo: siempre tiene la prioridad aquel que llama y denuncia que le están robando en ese momento, por encima de cualquier robo ya consumado. Allí, el operador se conecta en paralelo con la policía para que los efectivos escuchen también lo que relata la víctima.

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