Misteriosa muerte de una travesti en el barrio Jorge Newbery

Misteriosa muerte de una travesti en el barrio Jorge Newbery
A las 7,30 de este martes una comisión policial encontró el cuerpo de una travesti que sería oriunda de la provincia de Santa Fe y estaría trabajando en la capital chaqueña.
La forma en la que fue hallada dejó muchas dudas a los investigadores que esperan el resultado de la autopsia para determinar cómo murió.

22 de Abril, 2014

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La travesti apareció en un galpón en construcción ubicado a 300 metros del cruce de la ruta 11 y avenida Alvear, un lugar considerado zona roja dado que allí se oferta sexo a potenciales clientes.

De acuerdo con las primeras averiguaciones la persona encontrada murió por una fuerte contusión de cráneo que se produjo por el golpe de un objeto contundente que podría ser un ladrillo.

Policías trasladan los restos de una mujer trans que se identificaba como Aldana. El lugar donde se encontró a la travesti fallecida. En la imagen se puede apreciar lo que sería el cuerpo de la víctima.

A su vez se determinó que la travesti, que se llamaría Aldana, habría tenido sexo poco antes de fallecer pero aún debe determinarse algunos detalles que podrían arrojar luz sobre lo que pudo ocurrir.

Durante la tarde de este martes los funcionarios policiales y judiciales trabajaban sobre dos hipótesis concretas que no trascendieron dado que consideraban que “aún faltan datos para poder confirmarlas”.

Dudas sobre la identidad

Cómo el cuerpo no tenía ninguna documentación las autoridades tenían muchas dudas sobre la identidad de la fallecida y por lo tanto se dificultaba poder contactarse con los familiares más cercanos y poder hurgar en su círculo íntimo.

Algunas compañeras habrían asegurado que la conocían como Aldana pero no pudieron determinar si ese nombre se correspondía con el documento o si era un alias que usaba para trabajar.

Tampoco pudieron confirmar la fecha en la que comenzó a trabajar y si estaba viviendo en los barrios de la zona o en Fontana. “Por el momento estamos tratando de obtener más detalles”, comentaron las fuentes.

Un escenario con pocas pistas

El parte oficial determinó que “personal policial tras ser alertados se trasladó hasta un tinglado en construcción ubicado sobre la calle 1 de Mayo al 2.450”.

“Al ingresar a la propiedad pudieron observar el cuerpo de una persona que se hallaba boca abajo al costado de unos ladrillos apilados. La travesti tenía una remera estilo top color negro, medias por sobre la rodilla y zapatillas mismo color y su cabello era rojizo claro”, mencionó.

“Además se observó al costado del cuerpo manchas que podrían ser compatibles con sangre. Asimismo se pudo divisar un golpe en la parte frontal y trozos de ladrillos aunque no se pudo observar otros signos de violencia. A su alrededor también se encontró varios profilácticos usados, dinero en efectivo y un paquete de cigarrillos”, señaló.

La falta de indicios de otros signos de violencia y la presencia de dinero en posesión de la víctima desconcertó a los investigadores que no pudieron confirmar si se trató de un asesinato o de un accidente.

“No se encontraron marcas que hagan suponer que la víctima se defendió y la herida en la cabeza dejó más dudas dado que la misma pudo ocurrir mientras la víctima caía sin estar consiente”, explicó una fuente policial.

“Además tras verificar el cuerpo estableció que el mismo se hallaba sin vida hace aproximadamente unas ocho horas”. Es decir que el deceso se produjo posiblemente antes de la media noche del martes.

Sospechan que es un caso de violencia de género

Desde la organización Unidos por la Diversidad aseguraron “que por la forma en la que se encontró el cuerpo de Aldana pueden inferir de que se trató de un caso de violencia de género contra una compañera”.

Relataron que “este caso se suma a la lista de compañeras que fueron asesinadas por cuestiones de género” aunque determinaron que “esperarán los resultados de las investigaciones para definir una posición oficial”.

Además señalaron que “al no poder ejercer otros oficios las compañeras deben trabajar vendiendo su cuerpo a desconocidos, lo que las expone aún más a un peligro cotidiano. La sociedad nos sigue rechazando”.

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