El misterio rodea al crimen de un joven en la zona de Plaza Moreno

El adolescente que iba con él en una moto dijo que les dispararon desde otra. Lo que no está claro es el motivo 

El año nuevo había empezado. Walter Mongelo (22) brindó con su familia en su casa de San Carlos, y pasó las primeras horas de la madrugada con su mujer y su bebé de nueve meses. Después de eso, la historia ingresó en un territorio confuso y con neblina, igual a la que caía aquella noche en el barrio. Todo lo que se sabe de las horas posteriores de Walter es que salió rumbo al Centro. Nadie lo pudo establecer con precisión, pero los investigadores suponen que quiso ir a festejar la llegada del 2015. En ese plan suponen los investigadores que estaba la víctima cuando, alrededor de las 7 de la mañana, se desató el incidente que le costó la vida. Las informaciones al respecto indicaban que todo había pasado en 16 y 50, pero ni siquiera hay certezas acerca de que esa haya sido la dirección.

Walter viajaba como acompañante en la moto Honda CG de un amigo. La versión que dio el conductor -de 18 años- fue que dos hombres se le pusieron a la par en otra moto. “Los amenazaron o al menos les dijeron algo, por eso frenaron para dejarlos ir”, contó un detective. Pero los desconocidos también se detuvieron, sacaron un arma y les apuntaron, siempre de acuerdo a ese testigo. Dos tiros retumbaron y acto seguido se oyeron los gemidos de dolor del herido: le habían acertado un disparo en el tórax. “Sin llamar al 911, el muchacho que manejaba cargó a su amigo en la moto y lo llevó al Mater Dei (en 45 entre 13 y 14). Por lo que sabemos, perdió mucha sangre camino a la clínica”, señaló un investigador. En ese centro médico lo tuvieron internado hasta el mediodía, cuando lo derivaron al hospital San Juan de Dios para que lo operaran. Los esfuerzos de los profesionales solamente sirvieron para estirar la agonía, porque Walter murió alrededor de las 21 del jueves. ¿una pelea en los festejos? Aparentemente, los policías a cargo de la causa habrían llegado a descartar en primera instancia la hipótesis del robo, a partir de lo que contó su amigo. Con esa posibilidad como la más endeble, los investigadores apuntan a la posibilidad de una violenta pelea previa. Al respecto, tampoco hay demasiado que los oficiales puedan aportar. Algunos suponen que, en una fiesta que se desarrollaba cerca del lugar de la agresión, podría haberse suscitado un conflicto de palabra, que terminó por resolverse luego hasta desembocar en un final dramático. desde misiones Hace algunos años -por lo menos tres, según lo poco que logró saber la policía- que Walter había llegado a La Plata desde la ciudad de San José, en la provincia de Misiones, de donde era oriundo. Su último domicilio estuvo en 142 entre 38 y 39, en donde alquilaba una casa junto con su mujer y un bebé de nueve meses. Una parrilla cercana a esa casa y luego un bar del Centro fueron los lugares de trabajo que se le conocieron. “Acá había empezado hacía unos 10 días, todavía estaba a prueba como bachero. Se lo veía como un pibe normal, por lo poco que lo llegamos a conocer. Si hubiera notado algo raro, le habría dicho que dejara de venir”, soltó el encargado de un restaurant cercano a la comisaría Primera, la misma en la que ahora se encuentran las actuaciones por esta muerte. “no sabemos nada” En una escueta declaración a este medio, una allegada del barrio contó que la familia también sabe muy poco acerca de la situación en la que hirieron de muerte al joven. Como si fuera un espejo, la declaración de los investigadores respecto de los agresores fue muy parecida: “Se están revisando las cámaras de seguridad e indagando algunas situaciones personales del muchacho, pero todavía es poco lo que se sabe”. Entre el rejunte de dudas que por ahora es la investigación, la que se asoma como más firme es la teoría de una pelea de final trágico.

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