GIMNASIA LP 0 - GODOY CRUZ 2: Gimnasia jugó como si todavía peleara por zafar: se desesperó, fue puro empuje y Godoy, con goles rápidos en cada tiempo, le amargó el debut. Y ahora, el clásico...
El local fue, casi siempre, a puro empujón, generando más peligro por actitud que por aptitud, incluso cuando mejor se sintió en cancha. Porque Gimnasia tuvo reacción al gol tempranero: presionó con Rinaudo, con Aued, con Romero, con Vizcarra y además le sacó la pelota a un Godoy Cruz que en esos minutos se defendió como pudo, hasta sin pudor para revolearla. El equipo de Cocca tardó un tiempo en recuperar la sintonía de juego que propone su DT. Es cierto, con ausencias, con un equipo nuevo de mitad de cancha para adelante, pero aún así, al final, lo logró. El Lobo, en cambio, cuando la recuperaba, cuando se la robaba, cuando la tenía, le costaba llegar con claridad. Otro estigma que se mantiene del sufrido torneo que pasó: la falta de contundencia.
Godoy Cruz cambió en el complemento. Otra vez encontró un gol rápido, el de tiro libre de un recuperado Higuaín, cerca del Pipita de Chicago, lejos del de Independiente. Y se encontró, sobre todo, con ese juego al pie que caracterizó a los mendocinos. Gimnasia también buscó cambiar. Primero, de nombres: entraron Neira y Castro para darle más frescura a las bandas. Y luego, ya sí, tiró todo para adelante con el ingreso de Stracqualursi.
Si no encontró el gol ni el milagro Niell en ese rato final fue por la falta de resolución en el área, pero también por Ibáñez, que siempre se mostró salvador y seguro. Deberá tranquilizarse Gimnasia, apoyarse en Sessa y Rinaudo (reafirmaron su buen nivel) y en la frescura de Cuevas (de mayor a menor) y Neira (de buen ingreso). Pero sobre todo, deberá cambiar el chip. El clásico lo espera. Nada menos...
Comentá la nota