Misioneros casi quedaron atrapados por el fuego en Córdoba

Misioneros casi quedaron atrapados por el fuego en Córdoba
Nos pasamos de vigilia, viendo que el fuego no nos llegue”, lo sostuvo el misionero Daniel Tucholke, oriundo de 2 de Mayo, propietario de Nativa Maderas, quien detalló que a su maderera en Santa Rosa no le pasó nada, pero las llamas de 8 o 10 metros pasaron cerca de la maderera de su hermana, ubicada en Potrero de Garay, Calamuchita. El mapa de los incendios

Los incendios en Córdoba están afectando miles de hectáreas. En el Valle de Calamuchita, las hectáreas afectadas por el fuego ascienden a 25.000, según los datos del Plan Provincial del Manejo del Fuego. Además hay más de 500 evacuados en distintas zonas y alrededor de 40 viviendas que fueron arrasadas por las llamas. Según el Servicio Meteorológico Nacional las precipitaciones llegarían recién el viernes.

En este marco, el misionero Daniel Tucholke, oriundo de 2 de Mayo, propietario de Nativa maderas, sostuvo que aunque no les ha afectado el fuego tienen temor y resguardo por el feroz incendio que afecta a la zona. “Nos pasamos de vigilia, viendo que el fuego no nos llegue”, indicó y detalló que a su maderera en Santa Rosa no le pasó nada, pero las llamas de 8 o 10 metros pasaron cerca de la maderera de su hermana, ubicada en Potrero de Garay- Calamuchita. “Por suerte el viento se fue para otro lado y no siguió el fuego para la maderera de mi hermana, pero si eso llegaba no hubiera habido forma de pararlo”.

Y agregó “acá el clima en general es seco, y ahora hay mucha sequía, sobre todo después de las heladas se da eso, así es que es muy peligroso el tema de los incendios, eso siempre lo supimos, se toman muchos recaudos para que estas cosas no sucedan, pero bueno, lamentablemente a veces suceden igual”.

El propietario de Nativa maderas dijo además que no se enteró de algún misionero que haya sido afectado por el incendio, pero que sí sabe que varios aserraderos fueron afectados.

Por su parte, Jorge Marasco, de madera Alsur, sostuvo que “se quemaron un montón de aserraderos, pero en los lugares más alejados de la ciudad, en Santa Rosa no, la verdad es terrible lo que pasado. Ojalá se termine pronto”.

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