Los dos bandos se acusan mutuamente y hay peligro de un nuevo ataque a Gaza.
En Gaza, Ismail Haniyeh, el Jefe del gobierno del Hamas, llamó efectivamente a las organizaciones armadas palestinas a cesar el fuego consciente de que los ataques provocaría una réplica de Israel. La situación esta muy tensa desde que un agricultor murió en un poblado israelí en febrero, y luego tres soldados murieron en dos diferentes enfrentamientos con militantes de la organización islámica.
El llamado de Haniyeh parecía ser también la respuesta al de Serguei Lavrov, el canciller ruso, que planteó en Moscú a Khaled Meshal, el líder de Hamas en el exilio, que "el lanzamiento de misiles contra Israel es inadmisible". Sin embargo, ni Lavrov ni Haniyeh evitaron que ayer a las 11.45 toda la ciudad de Ashkelon -en la que habita una importante comunidad de inmigrantes argentinos- se viera alarmada por la conocida sirena que anuncia el lanzamiento de un misil dirigido a esa urbe. A Beatriz (74) la alarma la sorprendió cuando estaba preparando sus cosas para un viaje a Tel Aviv, 60 Kms al norte. Un año y tres meses atrás, un viaje circunstancial como este terminó en tres semanas alejada de su casa y su ciudad por los misiles Kassam y Grad de fabricación iraní, que no dejaron de caer en Israel hasta a una distancia de 50 kms de la frontera con Gaza.
"Siguiendo las indicaciones, al no tener un refugio en mi departamento, cuando escuché la sirena me fui a refugiar a la zona de las escaleras del edificio. Por un momento pensé irme a la casa de mis hijos en el centro del país, pero me dije que no se puede estar escapando, y que este fin de semana tengo que preparar el pescado relleno y el resto de la comida la fiesta del Pesaj (Pascuas Judías), así que tomamos el riesgo y volvimos a Ashkelon", le contó Clarín.
Al alcalde de Ashkelon Benny Vaknin la alarma lo sorprendió en el puerto deportivo de su ciudad. "Entré al refugio, que no es lo suficientemente grande para todos. Hubo mucho pánico, las mujeres y los niños comenzaron a llorar. Traté de calmarlos. La gente estaba asustada, y con razón. La verdad no se puede ocultar ¿ más de la mitad de la ciudad no está protegida y las promesas del gobierno en este sentido no se cumplieron".
Si bien el misil no produjo víctimas o daños, el pánico se extendió en las calles, donde miles de habitantes se hallaban realizando las compras para el fin de semana. Las calles de la ciudad y los lugares de distracción al aire libre no volvieron a llenarse, aún horas después de levantarse la alarma.
Del otro lado de la frontera, se reportaron tres niños palestinos heridos por vidrios rotos en los ataques de represalia que Israel realizó en la noche del jueves.
Un vocero de las Fuerzas de Defensa de Israel lamentó las heridas de civiles, pero señaló que el bombardeo tuvo como prioridad destruir sitios donde guardan municiones los grupos militantes palestinos en la Franja de Gaza y que en algunos lugares se habían arrojado volantes anticipando los ataques
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