Los trabajadores del Hospital Misericordia continuaban anoche la toma pasiva del establecimiento, que se mantiene desde anteayer, en reclamo de la renuncia del director Raúl Re y de una mayor dotación de personal para atender la demanda que generó la ampliación del nosocomio.
Los empleados nucleados en distintos sectores gremiales, levantaron una carpa en el ingreso del viejo hospital. La atención está “totalmente resentida”, dijo el secretario de Salud municipal, Marcelo Soria, con cobertura sólo de guardias mínimas. El personal acusa a Re de “atropellar los derechos de los trabajadores” y “no escuchar a la gente”. También se lo acusa de designar agentes “a dedo”.
Anteayer, el viceministro de Salud recibió a los delegados del SEP para interiorizarse de la situación, que el gremio califica de “bastante difícil”. Para descomprimir el conflicto, entre hoy y mañana comenzaría a ingresar el personal contratado para cubrir la demanda del nuevo hospital, que elevó a 140 el número de camas.
“Nos dijeron que mañana (por hoy) comienzan a ingresar los nuevos trabajadores, aunque no esté listo el papeleo”, afirmó Soria.
El ministro de Salud, Oscar González, dijo que el conflicto obedece a causas electorales, lo que fue rechazado por los trabajadores.

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