La misa central fue presidida por monseñor Francisco Polti. Una multitud participó de la celebración de anoche.
“En estos días Dios nos invita a estar más cerca de Él, a vivir en la gracia de Dios y para cumplir con ello, es fundamental comprometernos al sacramento de la Penitencia, porque éste es el tiempo de la penitencia. Y la mejor penitencia es cumplir una misión lo más sentida posible, que nos duela”, reflexionó Polti mediante su homilía.
Y siguió: “Es tiempo de aprovechar este tiempo para acercarse a la familia, hacer obras de bien y actuar con el corazón. Los padres deben ser buenos padres y buenos esposos, tratando de dar ejemplo a través del amor. Hay que vivir bien el matrimonio porque el nombre del esposo es el camino de salvación de la esposa, y el nombre de la esposa es el camino de salvación del esposo. Por eso todos los días hay que tener el deseo de conquistar al otro”.
“El Papa pide mucho que la familia esté unida, que se amen, que se comprendan y debemos ser buenos receptores de su mensaje”, agregó.
Y finalmente expresó: ‘Vamos a empezar la Cuaresma con la imposición de la ceniza y vamos a decirle al Señor que hoy empezamos este tiempo de Cuaresma con alguna propuesta concreta de fe y amor’.
Tras la lectura de la homilía, monseñor Polti realizó la imposición de la ceniza a los cientos de fieles que formaron parte de la ceremonia, e invitó a participar de las celebraciones de hoy y mañana.
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