El Jurado de Enjuiciamiento se encuentra ante un hecho histórico. Cómo fue el proceso, la indignación del juez y quién puede seguirlo. La fecha del fallo se define la próxima semana
El 2010, seguramente, será un año que Miret querrá olvidar. Por presión de los alumnos, su contrato en la Facultad de Derecho de la UNCuyo fue rescindido y, cuando la Justicia ordenó incorporarlo, los estudiantes, incluso aquellos que él pensaba que lo apoyarían, le dieron la espalda. Al mismo tiempo, la denuncia en el Consejo por no investigar delitos de lesa humanidad provocó que el juez pidiera una auditoría.
El Consejo no hizo caso, pero sí lo hizo el fiscal general Omar Palermo, quien terminó requiriendo que lo imputaran. Luego de revisar el pedido del fiscal, el juez federal Walter Bento lo acusó formalmente por no investigar 31 delitos de lesa humanidad. El mismo Miret recordó esto en el Consejo. "Yo era un sujeto valiente pero prudente, cuando se me hizo la primera denuncia, lejos de poner trabas por escrito, pedí que se me hiciera una auditoría", aseguró. Con esto, Miret se diferenciaba de Romano, quien puso todo tipo de trabas que fueron cayendo una a una y se rumorea que su juicio político sería, a más tardar, en abril.
En su declaración en el proceso en su contra, el camarista intentó mostrarse respetuoso de las víctimas e, incluso, aseguró que siempre fue "garantista y defensor de los derechos humanos". Asimismo, le contestó al consejero Hernán Ordiales, quien lo acusó de que, para él (Miret), los 36 años no habían pasado y que ante una situación similar seguiría actuando de la misma manera en que ya lo hizo. Esta afirmación le dolió a Miret, tanto como aquella de la testigo Luz Faingold, quien aseguró que Miret la trató como si fuera "un nazi", debido a su apellido judío.
Ante esto, el juez contestó que nunca pudo haberla tratado así ya que tiene amigos y un yerno de religión judía. Con los otros testigos, el camarista intentó provocar un descreimiento en sus testimonios, resaltando el interés de estos en que el juez deje su cargo y criticó, al mismo tiempo, que el Gobierno provincial también lo haya denunciado. Habrá que esperar qué decide el Jurado de Enjuiciamiento, que debe definir qué hacer antes del 16 de marzo.
En principio, ayer hubo un encuentro del tribunal y definieron que la próxima semana se fijará la fecha de la sentencia, explicó a El Sol Jorge Landau, uno de sus miembros. Se verá si fueron más fuertes las pruebas presentadas por la parte acusadora o si Miret, quien dijo sentirse "horrorizado y conmovido" por las historias de las víctimas, se salva de ser removido de su cargo. Por ahora, fuentes del Consejo de la Magistratura explicaron que los alegatos provocaron dudas en algunos miembros del Jurado de Enjuiciamiento, que definirán si Miret es el primer juez en ser destituido por causas relacionadas a delitos de lesa humanidad.

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