Miramar: Hogan, vivero... las cosas claras

Miramar: Hogan, vivero... las cosas claras

Trascendió días atrás que el amistoso y conciliador ex Intendente de Gral. Alvarado, Patricio Hogan, había tenido un fuerte cruce verbal con un vecino miramarense, integrante de la asamblea a favor del vivero y contra el complejo turístico Parador Frontera Sur.

Error para marcar al político y joven massista, pero también vale aquí poner blanco sobre negro sobre el accionar de esta agrupación, integrada en su mayoría por niños bien, apellidos ilustres del pago que no quieren que aparezca ninguna actividad comercial fuera del centro, de la clásica 9 de Julio, con mayoría de radicales, conservadores, y hasta zurditos de barrio y morral, que piden cuidado del medio ambiente y cero contaminación, mientras esperan en la fila del ACA para llenar el tanque de la 4x4 y pagar con la Visa Platinium.

No hay, nunca hubo afectación importante al 99% del vivero con esta obra. El emprendimiento en cuestión, Parador Frontera Sur, es un novedoso concepto turístico a seguir. Donde sí aparecen razones para dudar e investigar, es en proceso de otorgamiento a los concesionarios. Que amigos íntimos y compadres de Hogan se hayan quedado con el proyecto, despierta por lo menos, algunas dudas.

Pero el argumento principal que esta asociación esgrime desde hace años, no se condice con la realidad, y ha encontrado en la justicia, algún fallo desvelado de algún juez, que, vaya sorpresa, comparte estudio y actividades con los abogados “ecologistas” que acompañan el reclamo de, cada vez menos vecinos.

Este rancio ecologismo radical, genera movidas públicas de reclamo que, en plena temporada, solo empañan el desarrollo de la misma, y la posibilidad cierta de ampliar opciones y propuestas turísticas para Miramar.

Años atrás, un fuerte temporal derribó cientos de árboles del vivero miramarense. A partir de este fenómeno, los gobiernos radicales permitieron la construcción y la virtual privatización de parte del vivero con restaurantes y fogones. El sector central y principal quedó concesionado a familias radicales con relaciones con los funcionarios de entonces. Ninguno de estos pseudo ambientalistas salió a la calle. Hoy, con una obra en los confines del vivero, que capta turismo internacional, copan el centro y la peatonal para mentir y difamar, comparando las cabañas al sur del vivero con la tragedia petrolera del Exxon Valdés.

Amigo turista, lo invito que vaya a Miramar y vea con sus propios ojos el centro del vivero y el parador al sur, y luego nos cuenta.

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