La renuncia fue planteada anoche, en la reunión que tuvieron dirigentes radicales para armar la campaña con vistas a octubre. El planteo lo realizó el partido Celeste y Blanco por -según manifestaron- la falta de acompañamiento del Gobierno en las primarias.
Las autoridades del radicalismo intentaban hasta anoche, persuadirlo de esta posición, pero hasta el cierre de esta edición, la renuncia era “indeclinable”.
Por otra parte, todavía no se conformó el comité de campaña, encargado de delinear las estrategias y acciones electorales. Hoy habrá una nueva reunión, a las 17:00, para intentar integrar un equipo de trabajo, compuesto por un dirigente de cada línea interna de la UCR.
En esta reunión estarían presente los máximos referentes del radicalismo: el gobernador Eduardo Brizuela del Moral, el intendente de la Capital, Ricardo Guzmán y el senador nacional, Oscar Castillo.
El intendente de Valle Viejo y candidato a diputado nacional por el FCyS, Gustavo Jalile, se ofreció a encabezar la campaña, por ser él el candidato en primer término.
Disidencia
Por su parte, la Corriente Progresista Radical (CPR), que anoche participó de la reunión, insistió con su pedido de que la campaña sea conducida por al menos uno de los máximos exponentes de la UCR catamarqueña, Brizuela, Castillo o Guzmán. Pedido que fue rechazado de plano en el encuentro de ayer, argumentando que “no era necesario” que ellos estén al frente de una campaña.
Ante esto, referentes de la CPR confirmaron que no se sumarán formalmente al equipo de campaña, aunque aseguraron que trabajarán por las candidaturas de Jalile a nivel local y Ricardo Alfonsín en el orden nacional.




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