El ministro de Cultura y Educación reprobó los métodos de reclamo

El ministro de Cultura y Educación reprobó los métodos de reclamo
Tras admitir el inicio de clases “no habitual” a partir del paro docente, el cual sin embargo sostuvo “no impidió en general todas las escuelas comenzaron a funcionar y desarrollar sus actividades”, el ministro de Cultura y Educación, Alberto Zorrilla, reprobó el método de reclamo.
Destacó la tarea de los maestros y profesores en los primeros días de clases de “adaptar sus labores para cobijar a los niños que fueron a las escuelas de todos modos, porque el paro no fue de alumnos, sino de algunos docentes”

Expuso el ministro el hecho de que “la misma Constitución Nacional dice que los derechos de los niños prevalecen al de los adultos. Pero algunos no tienen en cuenta eso cuando se afecta a sus intereses particulares”.

Desaprobó que “en determinados casos se utiliza a los niños como rehenes de un reclamo”, para advertir que “eso no solo se ve a nivel gremial, sino también en algunas comunidades donde se impide el ingreso de algunos chicos a las escuelas, la toma de establecimientos para sostener algún reclamo. Y no hablo de si el reclamo es legitimo o no, sino de la modalidad de la protesta”.

Exhortó a pensar y reflexionar sobre esto, “porque si en verdad todos consideramos que los niños son la razón de nuestra existencia como docentes, y si pensamos que ellos son los únicos privilegiados, entonces debemos revisar el porqué entonces se afecta el derechos de los niños haciendo prevalecer el de los adultos”. Aquí enfatizo que este tipo de actos se trata de “una maniobra anticonstitucional”.

Explicó el ministro que “el derecho a educarse de los niños hace que se requiera de una permanencia en el tiempo, para que se proceso fundamental no se interrumpa. Es difícil recuperar un día de clases perdido, porque insisto, el cerebro del niño necesita de la continuidad de ese proceso para así consolidar los conocimientos”.

No solo lo salarial

Entiende que “estamos perdiendo la batalla cuando nos sentamos a discutir solamente salarios. Hay que discutir salarios, pero lo fundamental es saber que son consecuencia de una causa, la que disponen los formadores de precios”.

“Entonces, hablemos de los salarios, pero un 20% del tiempo, el restante 80% sobre los formadores de precios, porque ahí está la causa. Creo que debemos poner mucho más empeño en que nos expliquen porque cobran lo que cobran, o porque paganos lo que pagamos, por determinado producto, antes que discutir los salarios”, opino, para enfatizar que “la causa de todo esto es el aumento de los precios”.

Señaló el ministro que “después nos obligan que gobierno y trabajadores discutamos como enemigos, y no lo somos. Por eso insisto, el problema está en los formadores de precios, los poderosos”.

Finalmente consideró que “pareciera que falta un poco de decisión o coraje para que tengamos que sentarnos con ellos a discutir porque aumentan los precios. Si controlamos toda la escala de agregado de valor y vemos que se tratan de incrementos justos y necesarios nadie creo lo discutirá, lo que si se reprocha es el abuso, por lo que si terminamos con esa arbitrariedad, entonces en cualquier época del año podemos sentarnos a discutir sobre salarios”.

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