El delegado regional del Ministerio de Trabajo de la Nación, Alcides Godano, confirmó que convocó a empleados y representantes de las productoras de tanino a una reunión de acercamiento para poner fin al paro por tiempo indeterminado que desde el viernes paraliza al rubro.
El conflicto entre obreros y propietarios de Unitán en Puerto Tirol, e Indunor, en La Escondida, se inició el viernes cuando las partes pusieron una cifra a las nuevas opciones de recomposición salarial.
Mientras los sindicatos exigían un 160 por ciento de aumento, las empresas ofrecen un 31 por ciento. Semejante distancia entre una y otra postura desató un abierto enfrentamiento que llevó a los empleados a endurecer su posición con una paralización total de la actividad por tiempo indeterminado.
Las discusiones por condiciones laborales de empleados tanineros del país --que se encuentran en Formosa y Chaco-- se sostienen hace varios meses en el ámbito de la cartera laboral porque a fines de este mes vencerá la vigencia de último convenio colectivo y era necesario acordar una actualización.
En consecuencia el responsable de la delegación local reconoció que sabe de lo dialogado hasta el momento y de los quince despidos denunciados por los sindicalistas: “Estamos al tanto de todos los pasos que dan las empresas y los sindicatos”, añadió. Aseguró que la Nación está al tanto de lo ocurrido en la región, debido a que la comunicación es fluida.
Godano señaló que por la gran brecha existente entre las demandas de los empleados y la oferta de las empresas, la situación se torna más compleja cuando se analizan otros aspectos tales como que ambas plantas tienen tecnología y escalas salariales muy distintas. En ese sentido recordó que la construcción de acuerdos salariales en el área de las tanineras “ha costado mucho esfuerzo”, y valoró que el gobernador del Chaco también haga gestiones para acercar las partes.
Además mencionó que como en el rubro de procesamiento del tanino se reestructura permanentemente, entonces los convenios van detrás de los avances tecnológicos que tuvieron las empresas.
Otro de los aspectos que dificulta las negociaciones es que las escalas salariales son muy distintas y las empresas aducen que aunque el básico es muy bajo, comprende a pocos empleados, y en general el promedio salarial ronda entre 2.500 y 3.000 pesos.
“No es una discusión sencilla”, insistió Godano y citó que de no obtener resultados favorables hoy, el siguiente paso será la conciliación obligatoria, una medida que retrotraerá a la situación anterior al conflicto.
Comentá la nota