Los menores son los que más están propensos.
Según estadísticas mundiales, los dos grupos que más se ven afectados por ahogamientos son los menores de 5 años y los adolescentes de 15 a 19 años. La visión directa y permanente es el método más efectivo y menos costoso de prevención y es imprescindible en lactantes y niños pequeños. También es importante enseñar a nadar a los niños, la edad recomendada es a partir de los 4 años. Sin embargo, que el niño sepa nadar, no implica que no corra riesgos, por lo tanto debe tener supervisión de un adulto siempre que esté en el agua o cerca de ella. La distancia del adulto al niño debe ser del “largo del brazo”. Ahora bien, no cualquier persona está en condiciones de cuidar a un niño en el agua. El cuidador debe ser mayor de 18 años, estar en condiciones físicas e intelectuales para socorrer, nadar perfectamente y poder sumergirse sin equipo hasta el fondo máximo de una pileta (3-4 metros). Además, debería conocer herramientas de reanimación cardiorrespiratoria (RCP) elemental.
Los casos que requieren una vigilancia especial en calidad o en número son:
* Niños de cualquier edad que ya tuvieron un episodio de riesgo en la piscina.
* Niños que atraviesan cualquier tipo de estrés psicológico personal, familiar o comunitario.
* Niños con capacidades diferentes, aún en grado leve.
En cuanto a la prevención en ríos, arroyos, lagos y mar, se indicó desde el Ministerio que se entiende por aguas oscuras con movimiento a los ríos, canales, acequias, arroyos, lagos y mar. Estos representan un riesgo por ser aguas turbias que dificultan la visión directa del cuerpo, porque presentan remolinos, “pozos de agua” y “contracorrientes” y puede desplazar a las personas sumergidas. Además, porque es difícil escuchar o ver los pedidos verbales de auxilio. Las principales advertencias son:
* Jamás zambullirse en lugares no habilitados para actividades acuáticas, y no conocidos, aún los adolescentes que sepan nadar.
* Jamás entrar en el agua con la presencia o posibilidad de tormentas eléctricas o mal clima.
* Nunca meterse en aguas contaminadas o en las que no cuentan con información la calidad del agua.
* La entrada a un espejo de agua oscura debe ser caminando lentamente y de la mano de un adulto.
* Lo mejor en aguas oscuras es entrar con calzado deportivo liviano para proteger la planta y los dedos del pie.
Aspectos a tener en cuenta en piletas y bañeras diversas
Desde el Ministerio de Salud de la Provincia también se refirieron a la prevención en piletas y recipientes diversos.
El ahogamiento en aguas claras sin movimiento incluye a las piletas (de todo tipo, dimensiones y ubicación), bañeras familiares, pozos de agua al aire libre y recipientes como palanganas y baldes.
Las principales recomendaciones brindadas por el Ministerio de Salud de la Provincia para realizar actividades en este tipo de aguas son:
* Un menor de 4 años, o que no nade con eficiencia, y esté cerca de la pileta debe tener colocado el chaleco salvavidas.
* Los flotadores inflables (bracitos, colchonetas, cámaras de automóvil), no ofrecen ninguna garantía. Pueden desinflarse y el niño hundirse.
* No se deben dejar juguetes u objetos atractivos que floten en piletas o bañeras pues llaman la atención de los más pequeños.
* Nunca dejarlos(as) nadar solos(as).
* Las superficies mojadas favorecen los resbalones y caídas peligrosas.
* Se debe enseñar a los niños a no jugar en el borde de la pileta y a nunca empujar a otros(as) niños(as), ya que se los puede golpear seriamente con el propio borde de la piscina o al caer sobre otros(as) niños(as).
* Se debe enseñar a los chicos a pedir auxilio si ven a alguien con dificultades en el agua pero que no deben intentar ingresar a la misma. Pueden arrojar un elemento de flotación para ayudar a la persona en riesgo e inmediatamente pedir ayuda.
* Siempre tener a mano un teléfono para poder comunicarse con el servicio de emergencia 107. Cada segundo es de vital importancia para la recuperación de un ahogado.
En cuanto a la seguridad en las piletas. Las mismas deben estar totalmente cercadas con cercos de, al menos, 1.50mts de alto y barrotes separados por una distancia no mayor a 10 cm.
Las puertas de acceso deben estar a una altura que no puedan ser alcanzadas por los niños y la llave debe estar fuera del alcance de los pequeños.
Comentá la nota