La Ley de Ministerio Público, una verdadera obra de ingeniería organizacional del Poder Judicial, fue publicada en el Boletín Oficial en los primeros días de enero con lo que se concretó su entrada en vigencia. Pero recién dentro de tres años estarán en pleno funcionamiento las reformas planteadas por la nueva norma.
De esta manera la Justicia santiagueña tendrá una nueva organización, ya que el Ministerio Público se dividirá en dos órganos: el Ministerio Público Fiscal a cargo de la acusación y el de Defensa, que se encargará de ser el garante de defensa en juicio y de la protección de los derechos de las niños a través de las asesorías tutelares. De acuerdo a lo establecido, una de la funciones esenciales de los profesionales que representen al Estado en la Justicia, es “velar por el respeto de los derechos, deberes, principios y garantías constitucionales y estar legitimado para demandar la inconstitucionalidad de toda ley, decreto, ordenanza, acto, contrato o resolución de cualquier autoridad pública provincial o municipal y custodiar la buena marcha de la administración de Justicia”.
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