El párroco de la Iglesia Nuestra Señora de la Merced será trasladado a Salto, su ciudad natal, luego de atender a la grey pergaminense por 12 años de servicio. En diálogo con LA OPINION hizo un balance de su labor. El martes 4 de diciembre el obispo Héctor Cardelli presidirá el acto de toma de posesión de la iglesia por parte del padre Carlos Miri.
El acto de toma de posesión de Miri y despedida de Pisoni, se realizará el martes 4 de diciembre. En la misa de las 20:00, monseñor Cardelli se encargará de poner en funciones al nuevo sacerdote y agradecerá a Pisoni por la labor desempeñada durante 12 años en el templo mayor de nuestra ciudad.
Luego de la celebración de la eucaristía, los feligreses tendrán la posibilidad de participar en una cena, que se realizará en el Centro de Jubilados y Pensionados del Partido de Pergamino, sito en calle 25 de Mayo 844.
Formalización del cambio
En diálogo con LA OPINION, el padre Domingo Pisoni hizo un balance de su período a cargo de las actividades litúrgicas de la Parroquia y agradeció a la feligresía por la predisposición y la colaboración permanente. Asimismo instó a la comunidad religiosa a mantenerse unida y a abrir el corazón al nuevo pastor.
“El martes 4 de diciembre en la misa de las 20:00, en la Parroquia Nuestra Señora de la Merced, el obispo Héctor Cardelli presidirá el acto de toma de posesión de la iglesia por parte del padre Carlos Miri. Consecuentemente será la última misa de la que participe como sacerdote aquí, dado que seré trasladado a la Parroquia Conversión de San Pablo de Salto; estoy muy contento porque volveré a la ciudad de la que soy oriundo y donde reside mi familia”.
Con respecto al agasajo posterior, a realizarse en el Centro de Jubilados alrededor de las 21:30, se informa a los interesados en participar que pueden adquirir las tarjetas en la secretaría de la Parroquia.
Sentimientos encontrados
La noticia del traslado a su ciudad natal ha generado un encuentro de sentimientos en el párroco. Así lo expresó durante la entrevista: “Fueron muchos los años que presté mis servicios en esta Parroquia y en la ciudad de Pergamino y al mismo tiempo será la primera vez, desde que me ordené, que volveré como sacerdote a mi ciudad. Estoy muy contento de haber participado en esta ciudad, vine luego de los 35 años de labor del Padre Gastón Romanello y continué con el trabajo empezado por los sacerdotes que me antecedieron”
Momento de balance
El padre Mingo definió a la comunidad de La Merced como “muy colaboradora y solidaria”. Y resumió lo realizado en pocas palabras: “Me voy contento”, para luego recordar algunas instancias que lo enorgullecen: “Hemos logrado conformar una importante cantidad de grupos de trabajos, como Cáritas, el Apostolado de la Oración, las manzaneras, el grupo de hombre ‘Nazarenos’, los catequistas, los que trabajan en la liturgia cotidiana. Además muchas agrupaciones de personas han encontrado su lugar en esta Parroquia ya que alberga, entre otros, al grupo de danzas “Martín Fierro”, a Alcohólicos Anónimos, Narcóticos Anónimos, Alco, Jugadores Anónimos. “Esta iglesia es de puertas abiertas y la presencia de los diferentes grupos es la evidencia de esta política de trabajo. Por otra parte se han concretado muchos logros, uno de los más importantes es la instauración de la Capilla de la Adoración Perpetua, donde Jesús está todo el tiempo expuesto, en presencia de los adoradores que vienen diariamente.
Reflexión
Conocidos sus dotes como comunicador, el padre Mingo hizo gala de sus aptitudes en este aspecto y pudo poner en palabras simples y claras su sentir a pocas horas de su traslado: “Dios es el que hace las cosas y nosotros somos los instrumentos, por eso agradezco a toda la comunidad de Pergamino por ser instrumentos de Dios, por colaborar conmigo, y a los sacerdotes de las diferentes parroquias por el trabajo mancomunado. Haber estado en la Parroquia Nuestra Señora de la Merced fue una experiencia muy interesante porque La Merced tiene un peso muy importante en la ciudad, es la iglesia principal”.
En Salto
Pisoni vuelve al lugar de sus raíces, a Salto, precisamente a la Parroquia Conversión de San Pablo. Respecto de esto, el sacerdote agregó: “Me voy a la parroquia de Salto en la que nací y me formé espiritualmente, su patrono es San Pablo y se celebra la conversión de este santo todos los 25 de enero. Es la parroquia que cubre la necesidad de la mitad del Partido de Salto ya que la otra iglesia que se encuentra a cargo es Nuestra Señora de Pompeya. Me reuní con el padre Leonardo Gracia que está a cargo luego del fallecimiento en junio de José Karaman, para ver la metodología de trabajo a implementar”.
Crescencia
Dios le ha concedido al sacerdote la gracia de coincidir su tiempo pastoral en Pergamino con el acontecimiento más importante de la historia de la Iglesia diocesana: la beatificación de María Crescencia Pérez. “He participado activamente junto a la comunidad en este evento sin precedentes, y en este lugar en que también se desarrolló la vida espiritual de la beata. Estoy muy feliz de haber terminado esta etapa de mi labor con esta gran fiesta de fe”, expresó Pisoni al respecto.
Miri
Para quienes no lo conocen, el padre Carlos Miri es de Pergamino, tiene poco más de 50 años y su familia reside aquí. Estudió en el seminario de Rosario, se ordenó hace 28 años en la Parroquia Nuestra Señora de la Merced y luego se fue a San Pedro. Curiosamente, en casi tres décadas de vida sacerdotal, el templo mayor de nuestra ciudad será la segunda parroquia que tenga a cargo.
Con respecto a su perfil pastoral, dijo el padre Mingo: “Es encargado diocesano de Educación Católica y además es el ecónomo del Obispado de San Nicolás. Es un sacerdote proactivo y muy organizado en su trabajo. Por ello insto a los feligreses a abrir el corazón al nuevo pastor, nuestra mirada es de fe y por eso debemos permanecer en el crecimiento de la fe católica. Por supuesto que producirá un impacto ya que cada sacerdote tiene y agrega su impronta. Pero el contenido de la fe y la transmisión de la doctrina es la misma en todos los pastores”.

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