Más de 100 milímetros de lluvia inundaron calles y complicaron a muchos barrios

Más de 100 milímetros de lluvia inundaron calles y complicaron a muchos barrios
Más de 100 milímetros de lluvia caídos desde el jueves por la tarde volvieron a complicar a la ciudad, como sucede cada vez que una precipitación de magnitud semejante se descarga sobre el área metropolitana. Calles anegadas, complicaciones en el tránsito y barrios con accesos y salidas prácticamente cortados fueron las consecuencias que marcaron la jornada.
En las primeras horas de la mañana, la titular de la Administración Provincial de Agua (APA), Cristina Magnano, recorrió las estaciones de bombeo y verificó su funcionamiento, que según el organismo fue correcto. Hasta las 12, el registro de lluvias fue de 99 milímetros en Resistencia, aunque luego se superaron los cien.

Agua por todos lados

Durante una recorrida de NORTE desde el centro hacia barrios periféricos se pudo advertir grandes charcos en distintos puntos que hacían más lento el tránsito de los diversos rodados, como ser en la intersección de Corrientes y Mitre, Marcelo T. de Alvear y Mitre, Santa María de Oro de 400 al 500, donde el flujo de agua se concentró más debido a los trabajos que vienen realizándose en el lugar. Además, la avenida Alberdi después de la avenida Castelli en números ascendentes, pasando el estadio de Resistencia Central, presentaba un lleno total de agua sobre el asfalto por lo que la gente debía circular con precaución y lentamente.

Ya en la periferia, en el barrio Vista Linda algunos vecinos trabajaban sobre la avenida Mac Lean, enripiada, para tratar de que el agua acumulada en inmediaciones de las casillas de madera pudiera circular hacia las zanjas para su escurrimiento, ya que se encontraban totalmente rodeadas por el líquido.

En el barrio Carpincho Macho, en el primer acceso, enripiado, el colectivo de la Línea 2 ingresaba atravesando las zonas anegadas. En el lugar ya se venía trabajando en los accesos con la colocación de alcantarillas sobre la ruta 11.

También se pudo apreciar mucha agua en los accesos al barrio Villa Barberán y al barrio Raota, donde la calle colectora presentaba un lleno total en inmediaciones de la oficina de la Dirección General de Seguridad Metropolitana.

En definitiva, los mismos puntos críticos ante cada lluvia, también con quejas reiteradas por las dudas de los vecinos acerca de la verdadera calidad del mantenimiento que el municipio debe hacer de los desagües y de la eficacia de las estaciones de bombeo que administra la provincia. Según los funcionarios, es imposible evitar trastornos ante lluvias tan intensas.

La peor parte, como también es costumbre, se la llevaron los asentamientos que rodean a la ciudad. El mal estado de las calles y la precariedad de las viviendas hicieron que varios sectores quedaran aislados durante horas, hasta que la situación fue normalizándose poco a poco.

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