Miles de personas participaron en la procesión de San Gil desde la localidad de Sacha Pozo hasta la parroquia de San Roque en donde se oficiará una misa. En esta oportunidad no se registraron incidentes.
“Esta manifestación popular no puede llegar a desbordes donde se llegan a producir daños a las personas que participan de ella. En este tipo de manifestaciones religiosas, de alguna manera se une una espiritualidad y un deseo de búsqueda de Dios muy fuerte, pero por otra parte están presentes grandes tradiciones culturales que nos identifican como pueblo”, dijo a la hora de explicar el fenómeno centenario donde los desbordes son moneda corriente, casi siempre a causa del alcohol.
“Yo creo que es importante encauzar esa manifestación”, agregó Torrado Mosconi, y recordó que desde hace varios años él es el encargado de recibir a la imagen en el templo de San Roque, donde se realiza una misa, antes de emprender el regreso.
“Desde hace varios años participo en el momento en que llega la imagen de San Gil a la parroquia de San Roque, como un modo de asumir todo lo que tiene de bueno esta religiosidad y, por supuesto, exhortar a que se purifique de todos los desbordes que son contrarios al espíritu cristiano”, remarcó.
“Tanto los devotos, y especialmente los organizadores de esta celebración, todos tienen que cuidar que no se desvirtúe el sentido religioso y más profundo que tiene esta fiesta”, insistió.
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