Miles de fieles participaron de los festejos de San Cayetano

Miles de fieles participaron de los festejos de San Cayetano
El obispo Martínez ofició la misa y bendijo los panes. Luego, encabezó una procesión con la imagen del santo.

La imagen de los fieles convocados por la devoción al santo, se repite anualmente cada 7 de agosto. La celebración de San Cayetano aflora los pedidos de pan, trabajo y unidad social, pero también tienen lugar ese día los agradecimientos a todo lo concedido. En Villa Mercedes, la misa fue oficiada por el obispo Pedro Martínez y congregó a más de tres mil devotos que asistieron para orar y llevarse uno de los panes que tradicionalmente son bendecidos. Luego de la misa, la imagen del santo recorrió las calles del barrio ATE I y finalizó en el patio que tiene la parroquia, donde el representante de la diócesis dio su mensaje final.

Considerada como una de las fiestas patronales más convocantes, después de Villa de la Quebrada y Renca, la celebración en honor a San Cayetano, el santo del pan y el trabajo, volvió a reunir a miles de devotos, religiosos, que buscan un destello de esperanza para los pedidos que cobijan dentro del corazón.

Año a año, la parroquia del barrio ATE I abre sus puertas para dar lugar al festejo central, una vez terminada la novena. En esta oportunidad, previo a la santa misa, los asistentes pudieron escuchar el mensaje que el Papa Francisco I, desde Roma, grabó para que llegue a cada argentino. “Salgamos a encontrar al que más necesita. Cuando te encuentres con aquél más necesitado, tu corazón se va a agrandar, porque el encuentro multiplica la capacidad del amor”, reflexionó el Sumo Pontífice. Luego, comenzó la misa, cerca de las 15:30.

El sermón de Pedro Martínez estuvo centrado en las palabras del Papa que pidió “encontrarnos con Jesucristo”, y dio el mérito a cada uno de los católicos que asisten anualmente. “Me llama la atención la devoción con la que todos ustedes están presentes. Parece que estamos dentro de una gran basílica, porque han transformado este lugar, en un lugar especial para Dios, para San Cayetano”, manifestó.

Tras la comunión, vino la tradicional bendición de los panes, uno de los momentos que la gente más espera. Cada uno llevó su bollito preparado, y tomado entre las manos, lo elevó para que alcance a ser bendecido y poder compartirlo con la familia, después. Quien no pudo u olvidó los panes, pudieron obtener uno al finalizar la procesión. Incluso había pan apto para celíacos, para que nadie volviera a casa sin uno de los símbolos del santo patrono.

Finalizada la misa, con la imagen de San Cayetano al frente de la procesión, los fieles recorrieron las cuadras del barrio. La banda musical de la Policía de la Provincia acompañó la marcha con el sonido de sus instrumentos. Cuando arribaron nuevamente al patio de la parroquia, los devotos recibieron el último mensaje del obispo, quien además bendijo aquellos objetos significativos, como espigas y estampitas.

“El mensaje es que San Cayetano nos abra a vivir para el bien de los demás", concluyó Martínez.

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