El entonces cardenal Jorge Bergoglio le pidió a Salegas que tuviera fe, porque todo saldría bien; le dio la bendición y luego mejoró.
Tiempo atrás, un santiagueño contó su experiencia sobre cómo Bergoglio, siendo cardenal, lo bendijo y con ello evitó que le amputaran su pie derecho. Además, manifestó que suele rezar al Papa cada vez que necesita ayuda.
Se trata de Francisco “Paco” Salegas, quien vive en el barrio Huaico Hondo de esta ciudad. Junto con su esposa, recordaron el momento en el que Jorge Bergoglio lo recibió en la Catedral Basílica de Buenos Aires y le dio su bendición.
“Antes tenía muy poca fe en Dios, pero me gustaba visitar los templos”, confió “Paco” a Nuevo Diario. Incluso llegó a enojarse con sus familiares porque frecuentaban la iglesia. Sin embargo, al tiempo terminó haciéndose amigo de un sacerdote del barrio, confirmando a la fuerza de los hechos que “los caminos de Dios no son nuestros caminos”, como reza un pasaje de la Biblia.
Como a muchos, la diabetes lo llevó a un estado irreversible, cuya única solución era la amputación de uno de sus pies. Desahuciado con los diagnósticos médicos, decidió irse a Buenos Aires para realizarse nuevos análisis. La respuesta de los médicos bonaerenses fue la misma: Había que amputar.
“Estando en San Justo, le digo a mi mujer: ‘Vamos a la Catedral. Porque estábamos en la calle Florida’”, comenzó su relato. Una vez allí, se quedó parado al frente del confesionario, esperando ver a algún sacerdote para conversar con él o ver si podía confesarlo y comulgar.
“Se acerca un sacerdote y después me entero que era Bergoglio, muy amablemente me saluda y nos presentamos. Me dice ‘¿andan paseando?’, y le contesto que andaba por un tema de salud”, continuó.
Aprovechó ese momento para contarle su historia y recibió la bendición de aquel sacerdote que además le dijo que tuviera fe porque todo saldría bien. Al tiempo asistió a otro especialista, que erradicó la idea de amputarle el pie, dando lugar al “milagro”.

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