El diputado solicitó a la Dirección General de Cultura y Educación informe sobre las deficiencias edilicias que afectan a diversos establecimientos educativos de Junín y las medidas tomadas para revertir esta situación.
Entre otras cuestiones que motivan esta iniciativa se destacan el caso de la escuela número 3 en la que se desplomó el techo del salón de actos o el colegio número 1 que tiene totalmente inutilizada la biblioteca y aulas aledañas por roturas en el techo y paredes. Por otro lado se resaltan deficiencias en instalaciones eléctricas, muchas de las cuales se encuentran obsoletas. Además se hace una mención especial al gran número de establecimientos que carecen de agua potable, lo que complica más la situación debido a lo peligroso que puede ésto resultar para la salud de todos los miembros de la comunidad educativa.
El legislador señaló: "esta situación de deterioro nos obliga a solicitar a la Dirección General de Cultura y Educación que de manera urgente se tomen las medidas necesarias para garantizar la integridad física de alumnos y docentes, como así también el normal desarrollo del ciclo lectivo".
Uno de los mayores problemas que aquejan a las dependencias estatales es la dejadez de las mismas por parte de quienes deben garantizar su mantenimiento, conllevando a quienes forman parte de estas a situaciones extremas de convivencia. A pesar de reiteradas denuncias y pedidos, no se han tomado aún las medidas necesarias.
Miguel concluyó: "la idea de este proyecto no es presionar a los responsables para que por fin cumplan con sus deberes, sino lograr una concientización para empezar a trabajar de manera sistémica y activa para de este modo garantizar que estas cuestiones se resuelvan en el tiempo oportuno pudiendo evitar inconvenientes mayores".
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