Por la humedad hay techos de aulas y sanitarios a punto de caerse. Profesionales relevarán hoy el edificio. Una institución de Pichanal, donde a un nene le dio la corriente, no tendrá clases hasta fin de mes por falencias edilicias.
Ese día se despejó el lugar averiado y las clases se dictaron con normalidad, pero hay docentes que no pudieron evitar de a ratos la mirada hacia arriba en algunos lugares de la escuela. Es que en una aula, en los baños y otras dependencias, el cielorraso tiene tantos parches que da miedo. Hoy, un equipo de profesionales realizaría un relevamiento de las instalaciones.
En declaraciones a Radio Salta, la vicedirectora de la institución, Olga Méndez, contó que “el sector del techo que se cayó no formaba parte de los arreglos que hicieron en el establecimiento obreros de la Municipalidad. La estructura del edificio está afectada por problemas con las canaletas”.
Méndez advirtió que “en el baño de varones y en una aula hay peligro de derrumbe”. Apuntó contra la burocracia del sistema que los directivos deben afrontar hasta que el Ministerio de Educación dispone la refacción. La baja calidad de los materiales de construcción utilizados en las obras son otra de las críticas que hizo.
“Se pusieron picaportes de plástico en las puertas y uno de ellos ya se quebró al engancharse la mochila de un chico”, ejemplificó.
Para la directora de Infraestructura Escolar de Salta, Carolina Martínez, “las obras prioritarias para evitar tragedias se realizan en tiempo y forma, y en el resto de las escuelas los trabajos de reparación se realizan en etapas”. Sobre la escuela Miguel Ortiz, la funcionaria dijo que allí “se ejecutan varias obras de refacción y los problemas estructurales se van resolviendo”.
Más escuelas en mal estado
Unos 1.200 niños de la escuela Coronel Apolinario de Figueroa, de la localidad de Pichanal, no tendrán clases hasta fin de mes tras un accidente con un alumno de cuarto grado que, según denunció la madre, recibió una descarga eléctrica en una pared del baño de dicho establecimiento educativo el martes 11 de marzo durante la mañana.
En Colonia Santa Rosa, alumnos toman clases en un tinglado de la Municipalidad de esa localidad, donde con “paredes” de madera se armaron improvisadas aulas. Para Estela Ortega, referente del gremio Sitepsa, “hay establecimientos que ya no deberían funcionar como los del Norte provincial”.
Toman clases en galerías o salones
Padres de chicos de dos secciones de primer año del turno mañana de un secundario ubicado en villa Esmeralda, camino a San Luis, reclamaron que sus hijos toman clases en la galería. Es que al parecer las aulas de la ampliación aún están sin terminar.
También se quejaron de que como desarmaron la cocina no funciona el comedor escolar. De acuerdo a una docente, el plazo de la obra se cumple recién el 24 de abril.
En la escuela San Carlos Borroneo, en la zona sur, se construye la sala de nivel Inicial, que estaría lista recién en mayo próximo. Mientras tanto, por la tarde 58 niños del jardín de infantes ocupan un salón y los inscriptos para la sala de 4 años aún no empezaron las clases. En el turno mañana, la situación es similar. Delia Jorge, vicedirectora, señaló que “los niñitos de jardín están bien y cómodos porque es un lugar amplio. Cuando anotamos a los de 4 años le avisamos a los papás que se comenzaría en abril”.
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