Miguel Brechner presentó el Plan Ceibal, su pedagogía y uso de la tecnología

Miguel Brechner presentó el Plan Ceibal, su pedagogía y uso de la tecnología

El Ministerio de Ciencia y Tecnología, a cargo de Alicia Bañuelos, invitó al presidente del Plan Ceibal y director del Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), Miguel Brechner, para disertar sobre “El Plan Ceibal, pedagogía y tecnología”, el viernes pasado en Terrazas del Portezuelo.

En el marco del ciclo de conferencias “Hacia la revolución científica y tecnología 4.0”, el presidente del Plan Ceibal  y director del Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), Miguel Brechner, expuso sobre tecnología y pedagogía basándose en la experiencia uruguaya en el Plan Ceibal.

Participaron de la disertación, realizada en el Salón Blanco de Terrazas del Portezuelo con entrada libre y gratuita, la ministra de Ciencia y Tecnología, Alicia Bañuelos; el rector de la Universidad de La Punta, Fernando Salino; funcionarios de diversas carteras ministeriales; docentes y directivos del sistema educativo puntano y público en general.

El presidente del Plan Ceibal y director del Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), Miguel Brechner, inició la disertación expresando que el Programa para la Conectividad Educativa de Informática Básica para el Aprendizaje en Línea (Plan Ceibal) es una política iniciada desde el 2007, bajo la responsabilidad del Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), y que en 2010 se institucionalizó con una ley bajo la denominación de Plan Ceibal.

El especialista explicó que en los últimos 40 años las tecnologías han marcado profundamente la actividad del hombre, “a punto de que es imposible pensar en actividades que hoy existen como eran hace 30 años”. “Pero cuando miramos el área de la educación es realmente poco lo que ha avanzado”, planteó.

“Si un cirujano entra a un bloque de operaciones de hace 200 años lo único que reconoce es el bisturí y la camilla, mientras que si un docente entra a un aula de hace 200 años se siente como en casa”, indicó.

Brechner explicó que las  tecnologías no impactaron en la educación por diversos motivos, indicando que “el problema fue que estuvo liderada por los vendedores de tecnología, durante años era fundamental tener computadoras en el aula, pero nadie entendió qué tenían que ver las computadoras en el aula con la pedagogía”.

“Las computadoras en el aula enseñaban procesadores de texto, planillas electrónicas, hasta ahora nadie me pudo explicar cuál era la lógica por la que un estudiante tenía que aprender una planilla de texto; en vez de enseñarle lógica o programación, le enseñaban planillas de texto o presentaciones”, señaló.

El disertante indicó que el principal objetivo era introducir tecnologías sin plantearse la pedagogía: “Los vendedores de tecnología hicieron eso; por ejemplo, los pizarrones blancos son un disparate, en México se gastaron más de 1000 millones y nos les dieron un día libre a los docentes para preparar las clases en esos pizarrones”.

Otro concepto que destacó es que se pensaba que “había que entrenar a los docentes. No son perros, son docentes; lo que hay que hacer es hacer crecer sus capacidades”. “Hay una industria gigantesca alrededor del entrenamiento, pero ¿cuál es la lógica alrededor de entrenar?”, planteó.

“¿Cuantos de ustedes usa WhatsApp o Twitter? ¿Alguien los entrenó? ¿Por qué el  software de educación no puede ser tan sencillo de utilizar como WhatsApp?”, preguntó Brechner e indicó que los maestros y profesores no quieren herramientas, que “no quieren saber de cosas que les venden espejitos”.

“Hay gente que quiere trabajar con tecnología o que quiere aprender más pero le estamos dando un producto que no quiere; las empresas de tecnología pidieron que los docentes se adapten a lo que ellos hacían, en vez de adaptarse a lo que los docentes necesitaban”, reflexionó.

Tomando como ejemplo la medicina, planteó que “a ninguna empresa de tecnología se le ocurre que ellos van a redefinir la medicina, entonces los ecógrafos no van a hacer algo diferente de una ecografía; pero en la educación había que adaptarse a la tecnología”.

Brechner expresó que con la aparición de dispositivos táctiles, “el dedo mágico, los smartphones, son mucho más fáciles de usar y empiezan a aparecer muy buenas cosas”.

El presidente del Plan Ceibal indicó que no existe apropiación por las tecnologías educativas: “Si uno pregunta cuál es la mejor herramienta personal de administración van a decir Excel, si yo pregunto cuál es la mejor base de datos dirán una u otra, pero si yo pregunto cuál es el mejor producto de educación nadie sabe qué contestar, en el mundo que quieran”, planteó.

“Es fundamental que nosotros entendamos que las cosas tienen que hacerse para el docente y que tiene que haber apropiación, nada que se imponga por decreto se va a poder usar”, sentenció.

“Es fundamental que escuchemos qué quieren los docentes; tenemos que crear capacidades, cuando vemos herramientas que tienen fenómenos diferentes de pedagogía, de ideas, trabajarla con los docentes”, resaltó.

Brechner fue contundente al señalar que “el software tiene que ser absolutamente sencillo de usar”. “La tecnología no es una bala de plata, no nos resuelve la cantidad de problemas que tenemos, los tenemos que resolver los humanos, la tecnología sólo nos ayuda a resolver; la tecnología tampoco es una herramienta neutral, es una herramienta que tenemos que saber usar”, indicó.

“Esto no lo teníamos claro en el 2007 cuando empezamos, esto es producto de mucha discusión”, resaltó e indicó que desde el Plan Ceibal se iniciaron distintas iniciativas y políticas en pos de promover la inclusión digital para un mayor y mejor acceso a la educación y a la cultura.

Brechner indicó que se separó la tecnología en dos áreas, ‘Tecnología Pura’ y ‘Tecnología Pedagógica’. En la primera se agruparon las tecnologías en las que no se podrían hacer cosas sin ellas, mientras que la segunda estaba destinada a acelerar los procesos pedagógicos y de aprendizaje.

En la oportunidad destacó que se debe formar a los alumnos en las capacidades del siglo 21 para tener éxito en el mundo del mañana: “Trabajo colaborativo, la creación de carácter, buenas comunicaciones, creatividad e innovación, ciudadanía global, y pensamiento crítico y resolución de problemas”.

El director del Plan Ceibal expresó que “todos estamos de acuerdo con estas capacidades, pero después le preguntamos al niño cuál es la capital de Alemania o le pedimos que repita una cantidad de cosas; si queremos estas competencias empecemos a trabajar sobre ellas”.

“Esto implica crear nuevas rúbricas; hay que entender que es trabajo colaborativo, por ejemplo, porque hay quienes piensan que si se sientan 3 niños juntos es trabajo colaborativo y nada que ver”, planteó.

“Tenemos que ver la forma de llevar esas capacidades a la práctica, algunas de estas solo se pueden llevar con el uso de tecnología”, reflexionó Brechner.

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