La sede de la Dirección de Cultura Municipal fue objeto de un particular robo ocurrido este miércoles en horas de la madrugada.
Lo insólito del caso es que a 10 metros del lugar hay un policía que cumple el servicio de guardia, que no se enteró de lo que estaba pasando.
A las 7 de la mañana, el primer empleado en llegar a la dependencia encontró los destrozos. Al ingresar notó que varios elementos de la oficina no estaban. Inmediatamente se comunicó con el Director de Cultura, Hugo Saavedra, quien a los pocos minutos arribó al lugar.
El trabajador, luego de llamar al superior, fue a buscar al policía que todas las noches realiza la guardia en el lugar. El efectivo estaba observando una película con los auriculares puestos, por lo que no se percató de nada.
Pero eso no fue todo: el uniformado pidió prestado el teléfono al empleado que fue a alertarlo y radicó la denuncia telefónica del robo, simulando ser el trabajador.
“(Los delincuentes) han estado mucho tiempo aquí y han hecho mucho ruido. Eso nos llama mucho la atención. Violentaron la puerta, han sacado los candados, también todo un sistema de tornillos que fijaban los candados a la puerta. Demasiadas cosas”, manifestó luego Saavedra.
A 50 metros de la oficina violentada, en línea recta, hay además un destacamento de la Policía Caminera, que tampoco percibió ningún ruido extraño.
Los elementos más importantes sustraídos son una computadora, una impresora, un modem, teléfonos, un ventilador antiguo y de gran porte y peso. Por la cantidad y el tamaño de lo robado se estima que no fue una sola persona y que la concreción del hecho debió haber llevado un tiempo considerable.
La Asesoría Letrada del Municipio ratificó que se pedirá el inmediato abocamiento judicial para esclarecer el suceso.
La división Criminalística de la Policía recabó pruebas que puedan ayudar a determinar los acontecimientos.
Comentá la nota