Medio centenar de choferes bloquean las puertas de la Destilería de Luján. El lugar está rodeado por numerosos móviles de Gendarmería, pero por el momento la convivencia es pacífica.
Por: Oscar Tapia
"Esta noche nos vamos a comer un guiso bien calentito" dijo el secretario gremial del Sindicato de Choferes de Camiones, Ricardo Letar, quien junto a otros 50 trabajadores protagonizan un bloqueo frente a las puertas de la destilería de Luján de Cuyo, desde donde no salen combustibles desde ayer a las 15.
Al contrario de lo que ocurre en otras plantas del país, como en Gregorio de Laferrere (Buenos Aires), en la fría noche mendocina impera la tranquilidad.
Letar, luego de mantener una rápida asamblea con algunos de los delegados presentes que preguntaban detalles sobre la marcha del conflicto, aclaró de inmediato que no es una medida "loca" y como ejemplo de ello manifiesto que había autorizado este miércoles a salir un camión con combustible destinado a las ambulancias y los autos de la policía.
El dirigente gremial se refirió también a una de las versiones que se conoció este miércoles:"Si los gendarmes quieren manejar nuestros camiones y sacarlos de aquí, que se animen nomás. No saben los juicios que se van a comer. Imposible pensar que se suban a un vehículo que es propiedad privada", dijo. Y con ironía agregó: "En todo caso, si se suben a los camiones, los afiliamos ahí nomás".
Frente a la puerta de la Destilería existe una playa inmensa que es ocupada por unos 30 camiones tanque. En otra playa aledaña hay otros 20 vehículos.
"Aquí hay choferes de otras provincias, los que son locales se fueron a sus casas. Todos se plegaron de inmediato a las medidas de fuerza porque nos mueve la indignación. Lo que el Gobierno hace con nosotros es una estafa. Nos saca 2 mil pesos por mes, mínimo, y así no se puede vivir", aseguró Letar.
Explicando las razones del paro, el sindicalista expresó que piden que "se levante el piso de Ganancias para que los trabajadores dejen de pagar con sus salarios un impuesto "injusto".
La destilería está rodeada estratégicamente por móviles de Gendarmería y sus efectivos.
En tanto, los cuatro gendarmes que están en el lugar atienden a todos con gran amabilidad. Uno de ellos, cuando vio llegar a los periodistas, les dijo: "Trabajen tranquilos que por acá todo está en paz".
Un periodista, en broma, le dijo a un gendarme que "ustedes esperan que los choferes se duerman para sacarlos de aquí". Como respuesta sólo sonrió levemente.
Otro, que estaba escuchando dijo: "No, esto se termina en un segundo. Si nos dan la orden viene un hidrante y en un momento finaliza todo".

Comentá la nota