Miedo y preocupación entre los argentinos en Japón

Roberto Arakaki, dueño de un restaurant, estaba en un segundo piso a tres horas de distancia del epicentro. Diego Kawakubo jugó en las inferiores de Estudiantes y dijo que “pasó mucho miedo”. Según Adrián Della Rosa, “lo increíble fue la duración de los temblores”.

Las víctimas conocidas hasta el momento por el terremoto no registran argentinos. Pero el miedo y la preocupación fueron relatados por ellos a distintos medios, entre ellos Clarín.com.

Roberto Arakaki está establecido en Fujisawa, a una hora de Tokio y a tres horas del epicentro del terremoto. Arakaki dijo a Clarín.com que “a las tres y media de la tarde empezó el temblor”.

“Se empezaron a caer los cuadros, la computadora”, contó el dueño del local “La cueva argentina”, un restaurant donde se dan también clases de salsa y otras actividades recreativas.

“No sabía a quien pedir socorro. Yo estoy en un segundo piso”, señaló, preocupado por la suerte de su local. Y al momento del diálogo con este sitio, Arakaki indicó que “los trenes están parados, es un pánico total”.

Adrián Della Rosa relató a TN su odisea para ubicar al resto de su familia. Dijo que “lo increíble fue la duración de los temblores” y contó que “los colegios son refugios”.

La última noticia de su esposa fue un mensaje: “Es un terremoto tremendo, te amo”. Ahora Adrián se abocaba a ubicar a su familia, en medio de una enorme confusión general.

Diego Kawakubo contó por radio La Red: "Pasé mucho miedo". Este japonés que jugó en las inferiores de Estudiantes, no ocultó el temor sufrido durante el impresionante sismo. Por su parte, Adriana Rondeau dijo que “esto no estaba previsto”. Y relató que en los refugios, dan abrigo y alimentos a los habitantes.

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