En una definición no apta para cardíacos, el "potro" logró por tercera vez en su carrera deportiva, coronarse campeón del torneo estival de midget. Lo aventajó por sólo un punto, al cabildense Claudio Marcos, quien ganó la última fecha del estival 2012/2013. El público colmó el "Héctor Evaristo Plano".
José Giambartolomei logró llegar a la competencia final con 1,50 puntos de ventaja sobre Altamirano y 10,50 arriba de Marcos, pero debió ganar la de perdedores para pelear en pista por el "1".
La final se debió largar en tres oportunidades. En la primera, "Koky" había sacado gran diferencia, pero un trompo del Mono Perez, obligó a parar la carrera y volver a largar, reacomodando los cajones, lo que le permitió a Altamirano partir desde afuera.
Esa alternativa le fue muy favorable al comodorense, que pegado a la empalizada, se quedó con la punta, dejando a Caputo y MArcos por detrás. Pero en la cuarta vuelta, un toque de Burgos a José Giambartolomei, generó una carambola de 5 autos, entre los que se encontraban Julio Monteros y el propio "Pepe", dos de los competidores por el título.
El "Rifi" quedó afuera ráidamente, mientras que Giambartolomei pidió tiempo de reparación, pero no le alcanzó y lo obligó a desertar en esa lucha. Mascando bronca, se fue a los boxes, sin poder pelear en pista.
En la tercera y última largada, Marcos volvió a tomar la punta, en este caso por afuera, seguido de Caputo, mientras que Urretaviscaya se colaba al tercer lugar, dej+andolo cuarto a Altamirano. Así terminó la competencia, y así se coronaba campeón Altamirano.
Una sóla unidad de diferencia permitió al "potro" pintar el "1" la próxima temporada en su auto. Con los motores de "Tito" Purreta, y el chasis de su hermano Claudio, el veterano piloto no dejó escapar la oportunidad y coronó una magnífica temporada.
Aunque quedaron en la retina decisiones del Comisario Deportivo que pudieron permitirle alguna ventaja, nadie puede desconocer que él no las necesita, porque se entrega al midget con pasión, lo que lo convierte en un justo y merecido campeón.
Párrafo aparte para Claudio Marcos, que ganó cuatro finales, que mostró un auto parejo y rendidor, y que por una sóla unidad, no fue campeón. Lo mismo para José Giambartolomei, que llegó con una mínima ventaja a la última fecha. Se fue muy emocionado, porque no pudo correr la final, pero dejó marcado que tiene capacidad y condiciones.
Altamirano tuvo la suerte del campeón?. Puede ser. Pero a esa suerte hay que acompañarla con un buen auto, mejor manejo y arriesgando cada fecha. Cosa que el "potro" hizo...
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