Micros: está en marcha la Mesa del Transporte

La Municipalidad, la UTA, las empresas Fournier y Plaza y la comisión de Usuarios Testigos procuran mejorar el servicio. Los pasajeros plantearon deficiencias concretas.
La Mesa del Transporte, que tiene por objetivo mejorar el servicio urbano de pasajeros, comenzó a funcionar formalmente y, en el marco de la primera reunión, se plantearon ocho deficiencias concretas en distintas líneas.

Representantes de las secretarías de Gobierno y Economía y de la dirección de Tránsito de la Municipalidad, directivos de las empresas Rastreador Fournier y Plaza, gremialistas de la UTA y dos referentes de la comisión de Usuarios Testigos tomaron parte del encuentro desarrollado durante el atardecer del jueves en la comuna.

"Generamos un compromiso de reunirnos cada 20 días o entre una y dos veces por mes, para trabajar en conjunto sobre puntos específicos del tema del transporte, cuestiones cotidianas. En lo sucesivo habrá un orden del día", anunció ayer el secretario de Gobierno, Fabián Lliteras.

Entre otros aspectos, ya se analizaron algunos temas relacionados con el "uso indiscriminado" de las tarjetas Bahía Urbana, en particular de pase libre, y se coordinó un plan para fomentar un sistema de control más fluido, con una mejor comunicación entre la comisión de Usuarios, Tránsito y la Sociedad Anónima de Participación Estatal Mayoritaria (SAPEM), centrada en el manejo de la tarjeta de pago que reemplazó al tarjebús.

"El costo de la tarifa no se va a discutir en esta mesa", aclaró Lliteras.

Agregó, en ese sentido, que "cada una de las partes mantendrá sus funciones específicas".

Cuáles son las quejas.

Durante un encuentro desarrollado un día antes, la comisión de Usuarios Testigos, conformada por pasajeros de las distintas líneas, elaboró una nómina de reclamos que dividió en ocho puntos.

El primero aludió a cambios de frecuencias sin comunicación a usuarios. Según dijeron, no se conocen los nuevos horarios de la línea 519 "A".

Agregaron que continúa el mal funcionamiento del rondín de los barrios Los Chañares y Villa Bordeu. Los usuarios testigos afirmaron que no se conocen sus horarios en los días hábiles y no existe coordinación con la red troncal de la línea 519 A, por lo cual los vecinos deben esperar de 20 a 40 minutos.

En tercer término mencionaron que se evidencian esperas superiores a los 30 minutos de la línea 518, en los horarios pico, debido a que las unidades pasan completas.

También hablaron de la falta de mantenimiento de algunas calles de tierra, lo cual genera cambios de recorrido sin aviso previo. "La 519 A, por ejemplo, circula por Don Bosco, sin ingresar en los barrios Cáritas y Mara y la 503 circula por Undiano hasta Emilio Rosas en lugar de llegar hasta la avenida Arias. Durante tres días, la 507 no transitó por Millamapu", indicaron.

La ausencia de matafuegos en algunos internos y falta de mantenimiento general, lo cual se evidencia en la emisión de humo negro, fue otra queja.

Asimismo se remarcó la disconformidad de usuarios de la 507, porque el servicio directo se llena en horarios pico y quedan pasajeros sin ascender, con riesgo especial para menores que esperan, porque la frecuencia es cada 50 minutos.

El anteúltimo punto fue por problemas con la emisión del boleto del sistema de cobro, que caen al piso o no salen, por lo cual los usuarios viajan sin el comprobante.

Finalmente, se aseguró que existe dificultad en el ascenso y descenso por los escalones de las unidades viejas, con accidentes e inconvenientes.

Sigue trabado. El conflicto entre la UTA y Plaza, que escaló a partir de una serie de despidos en febrero y amenazó con paralizar el servicio, todavía no está definido. Resta una audiencia en el ministerio de Trabajo de La Plata para resolver el caso de unos diez trabajadores, que están en actividad, aunque con despido en suspenso. El encuentro podría ser la semana que viene, según informó el gerente general de Plaza, Marcos Videla.

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